Un estudio de la Universidad de Texas (EEUU) encontró 237 motivos para tener relaciones sexuales, entre ellos “para quemar calorías” o para “cambiar de conversación”.

El informe lo publicará la revista Archives of Sexual Behavior y aparece hoy en el sitio de internet de esa revista.Entre las razones más obvias aparecen “para tener hijos”, “por placer” o para “aliviar la tensión sexual”, declararon los autores del equipo encabezado por Cindy Meston y David Buss, del Departamento de Psicología de la dicha universidad estadounidense.Pero “varias perspectivas teóricas sugieren que los motivos para involucrarse en la relación sexual pueden ser más en número y psicológicamente de naturaleza más completa”, añade el artículo.Para averiguarlo, los investigadores interrogaron a 1.549 personas sobre sus razones para mantener relaciones sexuales, incluidos factores de reducción del estrés, placer, deseo físico o búsqueda de experiencias.También preguntaron sobre los propósitos, incluidos factores como la obtención de recursos o progreso social, revancha y mero utilitarismo.

Las respuestas fueron variadas y arrojaron un total de 237 razones para mantener relaciones sexuales. Entre ellas que “quería experimentar placer físico”, que “quise estar más cerca de Dios”, que “quería que la otra persona se sintiera bien acerca de sí misma”, o que “lo hice para vengarme porque mi pareja me engañó”.También hubo respuestas como “estaba borracho”, “para quemar calorías”, “para pagar un favor”, “mantenerme caliente”, “cambiar el tema de conversación”, “porque me pareció un buen ejercicio”, o “porque alguien me desafió a ver si me animaba”.Hubo quien incluso respondió que “para quitarme el dolor de cabeza”. Y también hubo algunos participantes que hasta dijeron que habían tenido relaciones sexuales porque querían tener hijos.

Desde Sitges con amor

Julio 30, 2007

Vale que la pensión es un poco cutre, y que cuando uno se ducha se crea en la bañera una falsa piscina, y que el colchón es más fino que una colchoneta de playa y que sus muelles están tan salidos que se te clavan un poco en la espalda. Vale que no hay persianas, y que la ventana da a un patio interior y no al mar, y que ayer nos chocábamos con todo porque hubo dos o tres apagones en todo Sitges.

Pero lo bueno es que:

-          la recepcionista, que es maravillosa, muy, muy amable, me ha dejado un antifaz

-          la pensión está a unos 30 metros de la playa y al ladito de la discoteca más divertida

-          tenemos ¡aire acondicionado! en la habitación

-          en la pensión hay un montón de libros (las memorias de José Saramago –llevo la mitad y me está aburriendo bastante-, Los días extraños de Ray Loriga, el último de Paul Auster) para los clientes. “¿Qué hacen aquí todos estos libros?”, le pregunté nada más llegar. “Son míos, una vez que los leo los abandono a la suerte de los clientes; ten en cuenta que paso aquí muchas horas muertas, leo muchísimo; hace muchos años que decidí no acumular libros, no tiene sentido y, además, es imposible para mí” 

Estoy en un ciber y me tengo que ir. Muchas gracias a tod@s. Irene, esta noche vamos al restaurante que nos recomendaste! (y va a ser el único día que vayamos a un restaurante, tanto me fío de ti). Hasta otro día

vacaciones

Julio 28, 2007

Ahora mismo es sábado por la noche. Aún me queda poner una lavadora y tenderla, fregar los platos, organizar mi maleta y hacer una minicrónica sobre Carolina Cerezuela y su recién estrenado idilio amoroso con Carlos Moyá. Mañana, muy temprano, arrancará el coche que nos turnaremos y que nos llevará de vacaciones a mí y a Shhhhhhh (su nick). Somos muy amigos, siempre hemos encontrado extrañas afinidades, respetamos nuestros espacios, nos conocemos bien, y por eso podemos viajar solos tranquilamente, con la seguridad de que los próximos siete días conformarán poco menos que una aventura inolvidable. Con poco dinero y mucha ilusión, nos vamos a Cataluña: a Sitges, primero, y a Barcelona, a un festival de noséqué, después. Haremos botellón de ron naranja en el balcón del cutre hostal que tenemos alquilado en Sitges y en la super terraza del maravilloso apartahotel que hemos reservado en Barcelona, tomaremos bocadillos de atún, de chorizo o de mortadela, bailaremos hasta el amanecer en antros, en clubes, en discotecas; algunos de nuestros sentidos crecerán hasta el éxtasis, conoceremos a gente heterodoxa e incorrecta, a gente simpática, a gente amable; además ligaremos, y tomaremos el sol (él más que yo) y nos bañaremos en playas recomendadas mientras leemos un periódico cualquiera del que, por supuesto, nos saltaremos las páginas de política; una noche iremos, si es que lo encontramos, a un restaurante llamado Mar i Cel, y allí cenaremos maravillosamente mientras nos acordamos de Irene; dormiremos la resaca el tiempo que haga falta, la mañana entera, o la tarde, y luego tomaremos una copa en un bar de la playa mientras va desapareciendo el sol, lentamente, y con ella repasaremos el otoño, el invierno, la primavera… Descansar, lo que se dice descansar, vamos a descansar poco pero, si somos jóvenes, ¿qué importa?  

No creo que pueda actualizar el blog esta semana (qué gran idea: se me ocurre inaugurarlo justo cuando voy a tener casi un mes de inconstancia cibernética), pero lo intentaré.  

Ahora, permitidme que os hable de una actriz. Reconozco que, cuando me la propusieron desde la revista, yo no la conocía por el nombre. Nunca había visto Los hombres de Paco y, aunque me sonaba, tuve que googlearla para ponerle cara. Al momento descubrí que Marian Aguilera era la pelirroja que hace años fuera una de las protagonistas de Al salir de clase, y empecé a documentarme sobre ella. Gato, uno de los mejores maquilladores que existen, me dijo: “Es una delicia, una chica estupenda, muy tímida y sencilla, buena persona”. El público la conoció por su papel de eterna adolescente en aquella serie tan vista de Telecinco, pero mucho antes, a los once añitos, Marian Aguilera ya había participado en su primera película. Es Silvia en Los hombres de Paco, serie de éxito cuya adaptación cinematográfica comenzarán a rodar en breve. En septiembre estrena El prado de las estrellas, la nueva y esperada película de Mario Camus, y en enero afrontará el reto de subirse de nuevo a los escenarios.

El día de nuestra cita, apareció por el portal de su casa, a una patada de la calle más moderna y variopinta de Madrid, Fuencarral, con los ojos entornados. “Es que hemos estado rodando un capítulo hasta las 7 de la mañana, en el bosque; he dormido muy poco”, dijo, y montamos en el taxi que nos llevaría hasta el estudio fotográfico. Durante la sesión, Aguilera posó con disfraz de cabaret y alma de modelo, y estaba tan guapa y elegante que todo el equipo permaneció un buen rato boquiabierto. marian-aguilera-tamano-pequeno.jpgDías después, a las cuatro de la tarde, quedamos en un bareto de la histórica Plaza del Dos de Mayo, en el céntrico Malasaña, barrio en el que vive contenta pese a que siempre eche de menos Barcelona, ciudad en la que nació y con la que se quedaría “si tuviera que elegir una sola de todas las que hay en el mundo”. Durante la entrevista, Marian tomaba a sorbos lentos una coca cola light, mientras hablaba, también de forma tranquila, de su vida, de su trayectoria, de sus sueños o del novio tan guapo que tiene desde hace diez años. Esta mujer de treinta años y muchos bucles pelirrojos es una persona con la que puedes hablar de todo, perdiéndote en conversaciones inacabables, o permanecer en un relajado silencio y encontrarte igualmente bien a su lado. Porque esta chica inquietantemente sencilla, enigmáticamente tímida, natural como un bebé, a veces se pierde entre sus propios pensamientos, con la mirada evanescente propia de los que tienen muchas ideas en la cabeza. Participó en su primera película cuando aún no sabía bien que lo hacía, a los once añitos, y años más tarde, a su pesar, cambió Barcelona por Madrid. Nada más llegar a la capital le salió su papel en Al salir de clase, pero sólo fue años más tarde cuando Marian tomó el rumbo de su propio destino y decidió por sí misma que aceptaba los riesgos que implica el hecho de ser una actriz de verdad. Terminada la entrevista nos despedimos con un beso y me quedé mirando cómo subía la calle, una cualquiera del barrio de Malasaña, mientras caminaba sin prisa con su aire elegante de chica bien educada. Luego hablamos varias veces por teléfono, puntualizamos varias de sus declaraciones y, finalmente, ya está la revista en los kioskos.  portada-marian-ok.jpgMe gusta esta chica y le auguro un futuro repleto de buenos guiones.

Prefiero morir vicioso y feliz a vivir limpio y aburrido. Prefiero encontrar una estrella en el fango a cuatro diamantes sobre un cristal. Prefiero que la estrella queme, sea fuego, a un tacto rezumante de frialdad. Prefiero besar el duro suelo veinte veces para llegar una sola vez a lo más alto a escalar poco a poco, sin caer nunca pero sin llegar jamás a la cima. Prefiero que me duela a que me traspase, que me haga daño a que me ignore. Prefiero sentir. Prefiero una noche oscura y bella, sucia y hermosa, a un montón de días claros que no me digan nada. Prefiero una cadena a un bozal. Prefiero quedarme en la cama todo el día pensando en mi vida a levantarme para pensar en la de otros. Prefiero un gato a un perro. Porque el gato te araña, es infiel, te ignora, se escapa, pero sabes que, a pesar de todo, no podría vivir sin ti. En cambio, el perro es tonto, no sabe nada, te obedece hasta el absurdo. Prefiero las mujeres gato a las mujeres perro, por las mismas razones. Prefiero el mar a la montaña. La vida es una noche tumbado en la playa, mirando las estrellas sin verlas, soñando despierto, dejando que la arena se cuele entre los dedos de mis pies, embriagado de todo. Y la noche, siempre la noche. Nunca la luz del sol. La noche es mágica. Me hace vivir, no pensar. Me pone en movimiento. Rompe mis esquemas. Prefiero las noches frescas de verano, andar con poca ropa, sentarme en el suelo y meterme algo de vida en el cuerpo. La mañana me sabe a dolor de cabeza. Me da sueño. Me quita las ganas de hablar. Me recuerda que soy mortal. Me recuerda que soy normal. La noche me hace único. Prefiero experimentar las cosas, aunque me hagan mal. Aunque me hiervan la sangre. Prefiero probarlo todo a morirme sin saber lo que me gusta. Y, más que nada, prefiero la vida que dan sus besos de caramelo y la suave caricia de su piel caliente.

atascos veraniegos

Julio 26, 2007

 El otro día estuve en el estreno de Atasco en la Nacional, una comedia simplona que acaba de llegar a nuestros cines. Cuenta la aventura estival de los Montoro, una de tantas familias que se mete en un coche a principios de agosto con la esperanza de disfrutar unas bonitas vacaciones cerca del mar. A ellos les pasa de todo, los pobres. Aproveché la coyuntura para charlar un ratito con Pablo Carbonell, el padre de familia, el calzonazos en la ficción, el hombre polifacético por excelencia (escribe, dirige, presenta, actúa, hace reír…)   pablo-carbonell-y-yo-para-blog.jpg

- ¿Cuál es el mejor antídoto contra un atasco?   

- Meditación, buenos alimentos, buena conversación y buena música.   

- ¿Qué te parece Cesar Antonio Molina, el nuevo ministro de Cultura?   

- Bueno, es poeta, ha dirigido un centro cultural como es el Círculo de Bellas Artes… no he hablado con él, pero al menos trae aire fresco.   

- Entonces, para ti, ¿es mejor que Carmen Calvo?   

 

Esta pregunta merece una explicación:  Cesar Antonio Molina ha ocupado parte de mis pensamientos desde que Zapatero nos diera la sorpresa de su nombramiento. Me dio clases de periodismo en la Universidad (pública) Carlos III de Madrid y aún recuerdo como si fuera ayer el angustioso tedio que provocaba en nosotros: se repetía más que el salmorejo de mi madre, nunca reía (ni siquiera una sonrisa leve y espontánea) y era más carca que el mismísimo don Jaime de Marichalar ¡os prometo que no entiendo cómo ha llegado a ministro! De momento, Molina se dedica a poner el ministerio patas arriba y, según se cuenta, se rumorea, se comenta (véase la columna de Carmen Rigalt en El Mundo el pasado domingo) la próxima en caer podría ser Rosa Regàs.     Pablo Carbonell duda antes de responder, y luego repite con cierta ironía:- Es aire fresco. No te puedo decir más.     Decido cambiar radicalmente de tema y cerrar la entrevista con una pregunta amable

- Artista polifacético, ¿qué es lo que más te gusta hacer?

- Dirigir películas, sin duda, y escribirlas. A ver cuándo me dejan.  

Al rato, ya dentro del Capitol y copa de vino en mano (un tinto riquísimo patrocinaba el estreno), abordé al director del filme, Josetxo San Mateo, un tipo gordito muy simpático al que admiro desde que años ha dirigiera la durísima Báilame el agua.

- ¿Cómo puede dirigir la misma mano dos películas tan diferentes como son Atascoen la Nacional y Báilame el agua?

- Es algo que me pregunta mucha gente. Te cuento: yo presenté este proyecto a la productora a modo de documental. Y entonces ellos vieron esta película y me propusieron hacerla. Así de fácil. Al mismo tiempo presenté otro proyecto, más serio, en el que volvía a contar con Pilar López de Ayala y con Unax Ugalde. Espero poder hacerlo realidad algún día.

- ¿Báilame el agua ha sido la película por la que más palmaditas en la espalda has recibido?

- Creo que sí, y a nivel de premios también.

- ¿Por qué no ha vuelto a escribir nada Daniel Valdés?

 Éste es el que escribió, con 21 años, la novela titulada Báilame el agua, que más tarde adaptaría San Mateo para la gran pantalla. El libro, finísimo y de letras grandes, me gustó, en su momento, aún más que la película.

- Su padre, que es militar, le dijo: “Tú escribe lo que quieras, pero hablamos cuando termines la carrera de Informática”. Ahora Daniel –continuó San Mateo- trabaja en una super empresa, bastante acomodado.

- ¡No puede ser! –repuse, excitadísimo-. Igual ahora no tiene muchos estímulos para escribir. Debería escribir otro libro, creo que es algo muy urgente, aunque no sea obligatorio –le dije, y se lo dije de verdad.

- Estoy de acuerdo contigo. Tranquilo, el otro día hablé con él y creo que está escribiendo poesía. Es un poeta enorme.       

Una lástima que la película caiga en todos los tópicos del mundo, que el guión sea demasiado fácil y que no sorprenda ni siquiera cuando pretende hacerlo con el previsible giro argumental del desenlace. Aunque, al fin y al cabo, se cumplió lo último que me dijo su director antes de perdernos entre las multitudes de la sala: “Me conformo con que te rías un poco”, y lo cierto es que, a pesar de los lugares comunes, un poco me reí, y olvidé los problemas durante hora y media, y recordé aquellos maravillosos veranos en los que mis padres, mis hermanos, el perro y yo nos metíamos como sardinas en lata en el Renault 12 familiar repleto de maletas, sin aire acondicionado, y la ilusión de bañarnos en el mar lo compensaba todo, también los interminables atascos de las carreteras de doble sentido.  

La tregua

Julio 26, 2007

¿Se puede confiar en la palabra de un etarra?, ¿y en la de un violador?, ¿puede uno fiarse de alguien que sólo busca hacer daño? Yo creo que no, y espero equivocarme, pues voy a jugar con él / ella. Al fin y al cabo, siempre he defendido el diálogo, incluso con el peor de los asesinos, o con los terroristas, pero en este caso es imposible: He tratado de hablar con él, o ella, pero el mail (exigido por el wordpress) que pone en sus comentarios es falso. Dice que le censuro, como el juez Del Olmo ha censurado a El Jueves, pero yo no lo veo así, no sé vosotros. Según pienso, publicar según qué comentarios en mi blog, todos ellos procedentes del mismo dedo, sería autoagredirme, no censurar. Acepto las críticas, por supuesto, pero ¿no tolerar insultos a una de mis mejores amigas es censurar? Insisto: yo creo que no. Simplemente, querido troll, no me apetecía tener este blog con moderación: lo primero, porque es una lata; lo segundo, porque pierde frescura, inmediatez; y lo tercero porque no me daba la gana.

Ayer, día de mi cumple, a las doce y pico, y esto no lo sabéis vosotros, queridos visitantes de nosolocurro.com, sólo unos minutos después de que lo inaugurara, comenzaron a llegar comentarios insultantes y vejatorios hacia Lucía. Contra mí no tiene nada, o eso parece (¡alivio!), sólo me llama palafranero, y tanto me da, como comprenderéis. Lo que me duele, y me duele mucho, es la fijación que tiene con Lucía, la manía persecutoria que, enfermiza o no, tiene desde hace muchos meses.

Entérate: Se documentó, no plagió, se documentó, no plagió, SE DOCUMENTÓ, NO PLAGIÓ. Y esto no lo digo yo, lo dice el acuerdo judicial: “Las partes reconocen que, en ningún caso, ha existido una intencionalidad maliciosa en la redacción de su obra por parte de Dª Lucía Etxebarria, siendo evidente que, no siendo psicóloga debía documentarse en estudios o análisis efectuados por profesionales en la materia, todo ello sin que se haya pretendido usurpar la paternidad del trabajo del demandante”

Y, aunque no lo dijera Juez alguno, y no lo reconociera el propio Jorge Castelló, ¿alguien en su sano juicio que pretendiese plagiar un texto citaría a su autor al final del capítulo y pondría el enlace en el que todo el mundo puede leer el artículo? Me parece a mí que no.

En cualquier caso, deben quedar algunas cosas todavía más claras:

a) Ningún libro de Lucía, y son muchos ya los que lleva escritos (he perdido la cuenta) ha sido retirado de las librerías. Repito: ninguno. Todos siguen vendiéndose, y esto lo sé porque nos llegan los royalties y porque los veo en la Fnac y en la Casa del libro.

b) Nunca, jamás, le pese a quien le pese, ha recaído sobre Lucía una sentencia condenatoria por plagio.

Y por si todo esto fuera poco, os contaré algo: cuando Lucía y yo estamos juntos en el despacho, y terminamos de hablar, se sienta delante del ordenador y desaparece, no responde el teléfono, entra en una especie de trance y escribe, teclea rapidísimo, frenéticamente y al rato me dice: “Te he mandado un mail”, y yo lo abro inmediatamente y pienso “¿cómo puede escribir tan bien en tan poco tiempo?” Me alucina y me sorprende cada día y por eso tengo claro es que si ella tiene éxito, y está entre las más vendidas, y colabora en diversos medios, y le solicitan tantas conferencias, es porque es muy buena escribiendo y porque tiene ideas brillantes y un sentido del humor que bien le vendría a la familia real. Sinceramente, me considero muy afortunado teniéndola tan cerca.

Hay gente a la que le cae muy bien y otra a la que le cae muy mal. Hasta aquí, todo normal, pues algo parecido le ha ocurrido siempre a la gente crítica que dice lo que piensa. De vez cuando, alguien me dice que Lucía no le gusta, y me lo dicen sabiendo que es mi amiga y que trabajo con ella. Me entran ganas de decirle “¿y a mí qué me cuentas?, ¿acaso yo te digo, por ejemplo, que tu amiga es una plasta de mucho cuidado?”; finalmente pregunto: ¿Me puedes nombrar algún libro que hayas leído de ella?”. La respuesta es, en el 99 % de los casos: “No, pero…”. No la han leído, esa es la realidad, y por eso no tienen ni idea de si escribe bien o mal. Porque Lucía no le puede caer bien a todo el mundo, por supuesto, ni lo pretende, pero no es justo, ni tampoco lógico, que alguien que no ha leído sus novelas asegure que escribe muy mal. Cuando entrevisté a Lucía y a Jesús Vázquez para Sexologies, ella me dijo: “Mi popularidad es cien mil veces menor que la de Jesús, pero la diferencia es que a él todo el mundo le adora y con respecto a mí existe una mitad que me ama locamente y otra para la que soy su bestia negra. A mí me han llegado amenazas a casa”. Si cito esta declaración de Lucía es para que veáis lo consciente que es ella de que no le gusta a todo el mundo.

¿Y por qué cuento todo esto cuando hoy, en realidad, quería contaros una conversación que el otro día tuve con Pablo Carbonell? Pues porque, tras mucho pensarlo, y sabiendo que me puedo equivocar de todas todas, voy a creer en la palabra del troll. No sé si es hombre o es mujer, aunque me da que es hombre. No sé si es joven o mayor, si tiene hijos o pareja o amigos. No sé nada de él, sólo que me llama Currete y que ayer me felicitó mi cumpleaños con varios comment desagradables. Me aseguró que si le dejaba publicarlos, que si permitía que todos vosotros los leyeseis, desaparecería para siempre de este blog. “No puedo hacer eso, me autoagrediría”, pensé al instante. Hoy, tras hablarlo con distinta gente, he decidido publicar todos sus comentarios. Su único objetivo es que todos vosotros leáis lo que voy a poner a continuación, escrito por él mismo. Lo voy a publicar, aunque me duele, me duele mucho, y espero y confío en que Lucía no acceda a internet en todo el día. Pero me la voy a jugar, nos la vamos a jugar, con la esperanza de que cumpla su palabra. Si es así, esto será un poco más dinámico y yo estaré un poco más contento. Si no es así, pondré moderación, seré igual de feliz, y él se sentirá, digo yo, un poco peor.

Querido: a partir de este instante jamás, bajo ningún concepto, pase lo que pase, voy a responderte públicamente, ni voy a nombrarte, ni voy a debatir el tema con nadie, hagas lo que hagas, digas lo que digas. Adiós.

Jorge | darecontra@gmail.com | IP: 87.217.109.44

Estaré vigilando….como siempre.Y eso que tienes una opción muy sencilla. Otros ya se han dado cuenta de que es lo mejor. Simplemente tienes que dejar que ponga dos o tres comentarios, no borrarlos….y no volveré a molestar nunca más.Entre tú y yo (nadie más leee esto, no te hagas el valiente)…¿que eliges?Dentro de un rato probaré qué opción has elegido.Hasta pronto Currete.jul 24, 11:19 PM — [ Editar | Borrar | Rechazar | Aprobar | Spam ] — Comenzamos

Jorge | darecontra@gmail.com | IP: 87.217.109.44

Ah, se me olvidaba. Si eliges la opción mala, te queda una eternidad de tiempo de moderación de comentarios. Y lo sabes por experiencia.Y que conste que lo que te contó Lucía de que recibía amenazas es mentira: todo es muy simple. No le gustaba nadie que no fuera de su onda. Ella trolleó la Wikipedia y despúes acusó a dodo de troll sólo por contar su extravagancia. jul 24, 11:23 PM — [ Editar | Borrar | Rechazar | Aprobar | Spam ] — Comenzamos

· Jorge | darecontra@gmail.com | IP: 87.217.109.44

http://nidododo.blogspot.com/2006/11/luca-etxebarra-de-vctima-verdugo.htmlNo es spam — jul 24, 11:10 PM — [ Ver entrada ]

· Jorge | darecontra@gmail.com | IP: 87.217.109.44

http://www.literaturas.com/v010/sec0610/polemica/polemica.htm

http://www.elconfidencial.com/saltiberio/indice.asp?id=4182&edicion=07/04/2007&pass=

http://blogs.periodistadigital.com/elnaufrago.php/2006/09/12/yo_no_soy_lucia_etxebarriahttp://media.dualmac.com/wp/2007/02/23/lucia-etxebarria-reconoce-que-utilizo-los-articulos-del-psicologo-jorge-castello-elmundoes.html

http://blogs.elcorreodigital.com/index.php/divergencias/2006/09/13/lucia_que_aficionhttp://unforgettablesolitude.blogspot.com/2007/02/no-hay-trolls-sino-bloggers-eglatras.html

http://txt2pic.com/signs/books/dummies/cover.asp?pic=&title=Lucia+Etxebarria%27s&text=Don+Quijote+De+La+Mancha&text3=Un+apasionante+thriller+de+amor%2C+odio+y+aventuras&text2=&book=-&tag=2nd&time=1704No es spam — jul 24, 11:08 PM — [ Ver entrada ]

· Jorge | darecontra@gmail.com | IP: 87.217.108.5

1. Jorge | darecontra@gmail.com | IP: 87.217.109.44

http://meneame.net/story/lucia-etxebarria-otra-vez-pillada-plagiando-librojul 24, 11:10 PM — [ Editar | Borrar | Rechazar | Aprobar | Spam ] — Comenzamos

1. genial | todogenial@gmail.com | IP: 87.217.108.200

Buenas tardes a todos y feliz Navidad. Hoy tenemos con nosotros a la escritora Lucía Etxebarría.
LUCÍA: Buenas tardes a todos y feliz Navidad. Hoy tenemos con nosotros a la escritora Lucía Etxebarría.
P: Er… Esto… Lucía, ¿te puedo tutear?
L: Er… Esto… Lucía, ¿te puedo tutear?
P: Lo tomaré como un sí.
L: Yo también.
P: Recientemente se han lanzado nuevas acusaciones de plagio sobre un libro tuyo. ¿Qué nos puedes decir al respecto?
L: Recientemente se han lanzado nuevas acusaciones de plagio sobre un libro mío. ¿Qué puedo decir al respecto? Poca cosa, excepto que estoy trabajando en otra novela. Se titulará La invención de Morel.
P: Er… Pero…
L: Er… Pero… Sí. He decidido que, puestos a copiar, por una vez voy a copiar cosas que valgan la pena. Voy a comenzar con las novelas de Adolfo Bioy Casares. Luego seguiré con sus cuentos. Obviamente los protagonistas serán mujeres porque hace tiempo decidí que no usaría hombres. Es complejo meterse bajo la piel de un hombre. Sobre todo si el hombre sigue vivo. En definitiva, que Morel pasará a ser Muriel. La invención de Muriel. También quiero escribir una segunda parte en la que Muriel se casa.
P: ¿Pero eso es legal?
L: ¡Pero eso es legal! La duda me ofende casi tanto como si me violaran. Ja, ja, amigo P., yo no copio, yo intertextualizo. Le doy a los textos un nuevo significado, desubicándolos, cambiando el contexto, situándolos fuera de su, digamos, corsé interpretativo. También saco fuera de contexto los derechos de autor; en concreto, les doy un nuevo beneficiario, cobrándolos. Es que soy superpostmoderna. No en vano entre mis ensayos se cuentan títulos como La différance o El orden del discurso.
P: Oh, es admirable.
L: Oh, es admirable.
P: Permíteme que te pida un favor. Para nuestros espectadores. Podrías… er… ¿plagiar en directo?
L: Por favor, no estoy preparada, tengo la voz fría y…
P: Algo corto. Vaaa, porfins.
L: Algo corto. Voy a explicar de memoria un cuento mío. El dinosaurio, por Lucía Etxebarría. Ehem. Voy. Letras gordas y en negrita. El dinosaurio. Punto y aparte. Redondilla normal. Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí. Fin.
P: Oh, es fantástico.
L: Oh, es fantástico. Fíjese cómo he intertextualizado. El cuento es otro cuando lo cuento yo, que soy una mujer y no un señor guatemalteco muerto. El dinosaurio es otro dinosaurio. El despertar es otro despertar. Podría ser el despertar de una mujer embarazada adicta a los ansiolíticos, por ejemplo. Y es que las cosas cambian según su representación, como dejé bien claro cuando pinté Ceci n’est pas une pipe.
P: También pintas.
L: También pinto. Y he escrito una obra de teatro. Es sobre un príncipe danés que no sabe si vengar la muerte de su padre. Y canto. He compuesto una canción preciosa: OuaaaaaAAAAIIIAAAAAAIAAAAAAIIIIII güil olgüis lof YUUUUUUUIUUUUUUIUUUUuuuuuuUUUUUUuuuUUUUUuuuu bicoooooossssss la dona e mobileeeeEEEEEeeeeeee.
P: Er… Gracias, gracias por todo… Hasta otra, Lucía. Les dejamos con unos anuncios mientras me pego un tiro.
L: Oh, yo también me voy a pegar un tiro. Por cierto, me encanta tu jersey. Me voy a comprar uno igual.jul 25, 8:46 AM — [ Editar | Borrar ] — View post “Comenzamos”

Comenzamos

Julio 24, 2007

Pienso que un blog propio conlleva un trabajo considerable: supone escribir textos casi a diario, tratar de hacerlo más o menos bien, colgar fotos cada cierto tiempo, estrujarse un poco la cabeza buscando ideas, navegar algo más que el barquito de la canción… Por eso siempre me ha sorprendido cuánta gente tiene uno. De vez en cuando un amigo me preguntaba: “Curro, ¿por qué no te haces un blog?, ¿a qué estás esperando?” a lo que yo respondía: “No tengo tiempo” o “con la vida que llevo, lo que me faltaba”, y lo decía de verdad. Luego ocurrió algo: Lucía había decidido cerrar su blog. Estaba harta; harta de los trolls; harta de unos mensajes acusatorios e insultantes que cada día dejaban las mismas manos; harta de tener que dar explicaciones a todo el mundo; Sin duda la experiencia había sido bonita, porque además le había dado la oportunidad de conocer a gente muy interesante, pero ya no podía más. Y lo cerró.  

Más tarde se nos ocurrió abrirlo de nuevo, pero sólo se publicarían sus artículos, textos escritos en el pasado y otros que periódicamente publica en los medios. Fue cuando ella decidió cambiarle el nombre (de “El blog de Lucía Etxebarria” pasó a llamarse “Una blog como otra cualquiera”) y cuando me ofreció, generosamente, que, si quería, no sólo colgaríamos artículos suyos, sino que también yo escribiría sobre lo que me diera la gana y cuando me diera la gana. Y así fue cómo comencé a escribir por primera vez en un blog, aunque no fuera mío, y sólo entonces supe por qué tanta gente tiene uno: porque engancha. Y porque está muy bien. Al fin y al cabo, estás publicando en medio en el que te puede leer todo el planeta, escribes sobre lo que más rabia te dé, sobre lo que piensas (de la vida, de las personas, de la observación de la realidad), sobre lo que ves (un teatro, un cine, una exposición), sobre lo que lees (un artículo, una novela, una entrevista), o sobre lo que vives (tus experiencias) o de lo que vives (tu trabajo), y todo sin ningún tipo de censura (pueden censurar una publicación, verbigracia El Jueves, pero ¿cómo controlar las decenas de miles de bitácoras que puede haber en el ciberespacio?) y, por si todo esto fuera poco, puedes conocer a gente amable que aporta generosamente su opinión.  

Aunque le cambiamos el nombre, siempre sentí que, de alguna manera, estaba vampirizando su espacio o que, cuanto menos, algunos de sus lectores me verían como un intruso. Pues ella es una escritora famosa, y sus seguidores, lógicamente, entraban en su página para leerla a ella, y se sentirían decepcionados cuando encontraban un post firmado por mí. (Todo esto es lo que yo pensaba). Entonces fue cuando ella comenzó a escribir otra vez, poco a poco, aunque no tanto como al principio, y yo la animaba para que lo hiciera, y la sigo animando, por supuesto, porque su blog era (y es) muy especial. Al mismo tiempo, yo decidí ir escribiendo cada vez menos, pero, ahora lo sé, ya le había encontrado el punto al invento. 

Desde hace unas semanas la idea de tener un blog propio me ha ido rondando por la cabeza con la insistencia de un remordimiento. Pero tenía muchas dudas, y me daba un poco de miedo. Por supuesto que no voy a contar aquí todo lo que sucede en mi vida (por otro lado, nada del otro mundo, ya me gustaría), pues es muy importante para personas reservadas, como soy yo, callar muchas cosas, pero soy consciente de que tener un blog con identidad verdadera y no bajo seudónimo comporta muchos riesgos: puede que se te vaya la mano un día y escribas un poco más de lo debido, pues ya se sabe que al escribir uno siempre corre el riesgo de delatarse, puede que te lea quien tú no quieres que te lea (cómo controlarlo), que se malinterpreten algunas líneas porque, simplemente, no te hayas expresado correctamente… En este sentido quiero explicar algo: siempre trataré de no contar cosas que se me hayan contado confidencialmente o, simplemente, en contextos relajados. Ahora bien, si alguna vez meto la pata, por favor pediría a la persona que se sienta ofendida que me escriba un mail: prometo arreglar el desaguisado.

En cualquier caso, la decisión ya está tomada. Le doy las gracias a Emma Placer, una chica que canta como los ángeles, por el hecho de que me lo haya querido regalar por mi cumple. De otra manera, y siendo tan desastre como soy con los asuntos tecnológicos, puede que lo hubiera tenido dentro de unos meses, pero ni en broma tan pronto. Mi agradecimiento también es para mi amigo Paco, el informático generoso, pues sin él no hubiera sido posible que una cabecera tan chula. Y sin él, qué coño, un montón de cosas no serían iguales en mi vida.

Puede que este blog, que nace hoy, ahora mismo, a las doce y algunos minutos, recién estrenado este 25 de julio de 2007, día de mi aniversario, cumpla conmigo muchos más, o puede que desaparezca en unos meses. Eso dependerá de muchos factores, pues ya se sabe, incluso sin que lo hubiera dicho Ortega, que las circunstancias de uno son decisivas siempre.  Pero os aseguro que haré todo lo posible, fuerza de voluntad mediante, para que tenga larga vida, y para que, en la medida de mis posibilidades, sea interesante, y nos guste.

Tengo a Tizón, el perrito más bueno y cariñoso de cuantos he conocido, entre mis piernas. Quiere que lo saque un ratito a la calle antes de dormir y yo no puedo negarme. Os tengo que dejar. Gracias por adelantado a tod@s los que vais a entrar hoy en nosolocurro.com. Hasta mañana.