sobre un renovado El País, y sobre una maravillosa entrevista a María Teresa Fernández de la Vega (y sobre Las 13 rosas, y…)
21 Octubre 2007
No es para tanto, no es para tanto, la renovación de El PAÍS (ahora acentuado) no ha sido para tanto, es lo primero que he pensado al comprarlo esta mañana, tras mirarlo por encima. Y es que le han dado mucho bombo, oiga. Luego, a medida que he ido deteniéndome en las páginas, leyendo las noticias, los reportajes, las crónicas, observando las fotografías, he ido cambiando de opinión. Creo que el periódico ha cambiado bastante, sin duda para mejor.
Cambia la letra, abandonando la clásica Times por una más moderna que me gusta más. ¡Yo la quiero para mi blog! Y, entre otros cambios de diseño, ahora las columnas de la contraportada llevan la foto del articulista. También incluyen ahora la foto de todos los que colaboran en Opinión, sección que ha ganado espacio e importancia con el cambio. Cambia el orden de las secciones, y Madrid (como las otras comunidades) vuelve a tener un cuadernillo central independiente. Las fotos son más grandes, y por tanto todo es más vistoso.
El reloj que regalan hoy está chulo, aunque me amigo Paco diga dice que es muy feo, y, aunque ya lo tengo en mi muñeca, por las noches tendré que esconderlo para poder dormir: un sonoro tic tac va con él inseparable, y yo prefiero los relojes silenciosos. ¿Será acuático?
Y el País Semanal (un acierto haber vuelto a llamarlo así) nos presenta hoy una estupenda entrevista hecha por Juan José Millás a María Teresa Fernández de la Vega, en la que la vicepresidenta cuenta cosas de su vida, como que tomó conciencia de las injusticias sociales cuando siendo adolescente le decían en casa “haz la cama de tu hermano”. Primero protestaba, pero luego la hacía porque sabía que si no la haría su madre, que estaba mal de la espalda. Cuenta de la Vega que estuvo a punto de casarse y que rompió con su novio una semana antes de la boda. Millás, en un momento dado, le viene a preguntar por qué no ha cuajado ninguna de sus relaciones en una pareja estable, con hijos y todas esas cosas. “Estable…, hijos… No se han dado las circunstancias, pero yo no he sentido ahí una frustración ni que se me haya creado un vacío especial, porque el vacío afectivo se produce cuando no hay afecto, y yo, la verdad, no puedo quejarme de los afectos. Me siento completamente privilegiada en cuanto a los afectos. Soy una persona con muy buenos amigos, como una especie de familia reducida, con una relación muy intensa, muy buena. Tengo además un hermano con el que mantengo una relación extraordinaria… No ocurrió, y eso, el que yo no tenga cargas familiares, me da más facilidades a la hora de aceptar compromisos. Un compromiso de esta naturaleza exige mucha dedicación, y yo, en este caso, no he tenido que sacrificar nada ni a nadie… si yo tuviera tres niños pequeñitos o sufriría de no poder verlos, porque desgraciadamente no resulta fácil para las mujeres conciliar y compatibilizar todas las responsabilidades a las que tenemos que hacer frente”.
Cuenta además que en Barcelona, adonde fue a vivir con 23 años y una oposición recién sacada, vivió la mejor época de su vida. “Era a principios del 74. Descubrí lo que era la independencia, la libertad personal, la responsabilidad también de tener un trabajo. Y no tener que rendir cuentas de lo que hacía a nadie. Tenía entonces una relación personal importante, pero bueno, allí fue donde se rompió, porque la libertad fue más poderosa que la idea de quedarme sujeta a una relación que yo veía que me asfixiaba. Entonces allí conocí a gente maravillosa, me metí en la política, todavía en la clandestinidad. Conocía a personas extraordinarias que me enseñaron muchísimo…”. Le pregunta Juan José Millás en qué consiste, hoy, ser de izquierdas: “En defender valores tan concretos como la solidaridad y la justicia social. Consiste en hacer que los países crezcan económicamente, pero también en hacer partícipes de los beneficios de esa riqueza al mayor número posible de ciudadanos. Consiste en hacer que los derechos humanos, cuyo reconocimiento es ay universal, sean una realidad universal. Consiste en que las oportunidades, al igual que los derechos, sean también universales. Consiste en desterrar la idea de que la injusticia es una cuestión de mala suerte. Los millones de hombres y mujeres que padecen miseria no tienen mala suerte, son víctimas de una situación injusta. Y la justicia es un asunto de hombres y mujeres que creen en la igualdad esencial de todas las personas, que creen que todos tenemos el mismo derecho a ser dueños de nuestra vida, con independencia de la raza, de la religión, del lugar de nacimiento, o del sexo”.
Si Juan José Millás no le ha preguntado por María Escario, supongo que ha sido por respeto. Pero creo que se ha equivocado, pues hubiera sido una formidable oportunidad de desmentir bien desmentido un bulo que lleva años circulando por la red (¿recordáis el de la mermelada, la niña, el perro y Ricky Martin? Pues igual), una mentira creada por la derecha más peligrosa como vehículo de desprestigio de una mujer que ha demostrado ser fuerte, y trabajadora, y honesta, por la mujer que tiene más poder hoy en España, como dice el periódico, pero que no tiene autoridad (poder y autoridad son cosas diferentes) pues en este país hay quien sigue tratando de denostar, ridiculizar incluso, a una persona llamándola lesbiana, o metiéndose con su atuendo, o con sus arrugas, o con su delgadez, con su físico. Y esto no es justo.
————————————————————-
(añadido de última hora) Ernesto Ekaizer, periodista bastante riguroso de El País, ha contado hoy en las páginas de éste algo muy divertido: una disputa entre el Rey y Esperanza Aguirre, y todo porque ésta se puso a defender a Losantos en una comida con su majestad (“no sé si os va a gustar lo que voy a plantear, pero creo que se debe dar un trato humano a Federico Jiménez Losantos”), a lo que, según cuenta Ekaizer, el Rey, algo soliviantado ante el insólito arranque de la dama de hierro madrileña, espetó: “¿Cómo? Es a mí a quien tiene que dar un trato humano. ¿Pero esto que es?”. Y luego añadió: “Le he dicho a Rouco Varela que recen menos por mí y la monarquía y se ocupen más de la Conferencia Episcopal que controla a la [cadena de radio] Cope”
—————————————————————-
Mi opinión sobre Las 13 rosas, la peli que acaba de estrenar Emilio Martínez Lázaro. En un país en el que casi nadie lee libros, y menos de Historia, es de celebrar la aparición de películas que traen consigo la recuperación de episodios casi olvidados en las mientes del imaginario colectivo, un rescate a tiempo del injusto olvido que parece apoderarse de muchos de nosotros. Recupera Las 13 rosas la tragedia colectiva de una de las dos Españas irreconciliables aún a día de hoy, la de los vencidos en el Madrid de 1939, reelaborando en la ficción la agónica angustia de cuantos no tuvieron otro remedio que huir a otro planeta, o esconderse muy bien, o engañarse a ellos mismos para engañar a los demás sin ser descubiertos, o casarse sin amor, o dejarse torturar para no traicionarse a sí mismos, o, simplemente, morir, como fue el caso de las 13 mujeres republicanas cuya historia rescata dignamente Emilio Martínez Lázaro con esta triste película de un final demasiado, excesivamente triste. Y éste ha sido el error de su director, el de tratar de potenciar de un modo espectacular la ya de por sí tragedia, dándole al desenlace un toque dramático innecesario, tratando de potenciarlo con una música demasiado exagerada, y con el llanto histérico de una madre que corre desesperada detrás del coche de su hija que va a morir (Luisa Martín, soberbia por otro lado, protagoniza esta secuencia que no ocurrió en la realidad y que, por tanto, ha sido inventada buscando las lágrimas del espectador), y con los abrazos desesperados de las jóvenes (unas niñas siempre, siempre, maquilladas) minutos antes de que vayan a ser fusiladas. La historia, ya de por sí dramática tal y como ocurrió en la realidad, no necesitaba de aditamentos que le dan un toque melodramático que le resta credibilidad una vez que, vista la película, nos paramos a racionalizarla en la soledad de nuestros pensamientos. Y para muestra un botón: mi acompañante lloró más de lo que yo le había visto llorar nunca antes. Si a todo esto añado que, en mi modesta opinión, la primera parte del filme no está bien hilvanada, y que hay personajes que poco o nada aportan a la historia (el de Fran Perea, por ejemplo), puede parecer que estoy diciendo que no es una buena película, pero lo que en realidad opino es que podría haber sido mejor. Id a verla y llevad, eso sí, dos o tres paquetes de kleenex.
Afortunadamente, vivimos en un país en el que la vida privada de los políticos y de las políticas nos trae al fresco, y eso vale también para de la Vega, ya sea hetero, bi o lesbiana, esté como María Escario o con Pepa Pérez. Aún no he leído la entrevista completa, pero me temo que va a ser –por los extractos que reproduces– una sucesión de tópicos bien estudiados. Siendo yo de izquierdas, de izquierdas de verdad, no soy tan impresionable como para pensar que ella y yo vamos en el mismo barco. Hace mucho que me decepcionó, por su discurso vacío y demagogo desde que está en el Gobierno. ¡Qué gran oportunidad perdida!
Ya sé muchos/as “delaveguistas” no estaréis de acuerdo conmigo, pero es que yo exijo más que meras declaraciones institucionales –la de la justicia, por ejemplo– en las que no se moja en absoluto. ¡Chicos, chicas, que no es para tanto!
davidia, para mí es la mejor del Gobierno. y sí, nos trae al fresco, pero curiosamente siempre se habla más de la vida privada de las políticas que de los políticos (verbigracia: caso Carmen Calvo), y también se comenta, por decirlo de una forma suave, más sobre el físico de las mujeres políticas que de los hombres políticos! un saludo!
Estoy de acuerdo contigo, querido Curro. Siempre que hay machacar a alguien en política, se elige e a las mujeres (el físico, sus relaciones sentimentales, su modo de vestir). Es una injusticia, una de las muchas que sufren las mujeres que ocupan altos cargos, las que se ven y las que no se ven. Una pena. Cuando he oído poner verde a una mujer política por alguna cuestión no relacionada con su gestión, te aseguro que los he puesto firmes a todos. Es mi pequeña y modesta contribución. Algo es algo. Me encanta tu blog.
Del nuevo “El País” me quedo con “Aguirre pidió al Rey “trato humano” al periodista que le exige abdicar”… impagable lo que le dice el Rey zopeta al Rouco Varela.
sí, parce, iba a poner también eso, pero al final no lo hice… el momento alta tensión entre aguirre y el rey tuvo que ser lo más… C.
Comparto opinión sobre el nuevo formato (anunciado a bombo-y-platillo) del País Semanal; comparto, también, los flashes con los que me he quedado de la entrevista a MTFDLV (sabíais que su hermanísimo es el Director General de RRHH de Repsol YPF?¿) y sobre la conversación sobre Jiménezlosantos (me da alergia hasta escribir su nombre) entre Espe y el monarca…
Mañana me voy, paquete de 100 kleenex en ristre y hombro de mi amigo Dani bien cerca, a ver las 13 rosas rojas…por cierto, conozco personalmente a una de las 13. es catalana, de un pueblo famoso por su cava, y hasta ahora había sido modelo casi de publicidad. Se llama Silvia Mir y deseo que no sea su única incursión en el cine.
1 beso y que acabéis de tener buenfindesemana
Hola! Me encanta Mª Teresa Fernández de la Vega, y la verdad ni me importa ni me interesa si es lesbiana o no….me preocupa más que haga su trabajo y le dejen hacerlo, como viste también me da igual, y las arrugas que tiene…todavía me importa menos….si fuera por físico Rajoy debería de dimitir ya!!!!y la mujer de aznar también!!!!
Así que bueno mientras solo critiquen eso…es que no tienen más argumentos…
En cuanto a las 13 rosas…no tengo ningú interés por ir a verla…no me atrae el tema…me parece un tema interesante para un libro..pero película ya no….
Sigo esperando tu crítica del orfanato….beset!!!!
hOLA!!!
a mi lo del rey me parece otra campaña de “lavado de cara” de la monarquía…joer hasta yo por un momento he pensado “mira que enrollao el rey” y NO amigos es pura manipulación, esa es mi opinión de repúblicana con esperanzas…(no aguirres)
Mª Teresa, es absolutamente genial, una pedazo de tía, pero hoy curro, tengo que leerte un poco la cartilla, lo de María Escario… Creo que a todo el mundo le importa un pito, pero comparar que se comente que son lesbianas con lo de Ricky Martín? a estas alturas de la vida crees que es una campaña de desacreditación decir que alguien tiene una u otra orientación sexual????
Sugieres que “la derecha” se molesta en hacer circular un bulo sobre la homosexualidad de un miembro del partido contrario, para desacrditarlo????Delante de quién lo desacreditaría? uffff, me da un pestucillo, horrible, lo siento pero me parece facilón facilón ese comentario, pero bueno, el resto como siempre genial, lo siento, pero no me se callar ;D
A todos el mundo no le importa un pito, y eso de que sea un bulo… en fin (a lo mejor lo que es un bulo es precisamente decir que es un bulo). A mí no me importa un pito que todos los ministros heterosexuales aparezcan en público con sus parejas, si la tienen, y que se les pueda preguntar abiertamente sobre ellas y sobre su vida familiar. Eso es lo que no me importa un pito, aunque evidentemente me importe un pito lo que haga esta buena señora en su casa. No sé por qué es tan difícil normalizar eso: simplemente, se le podría preguntar y ella podría decir “sí, soy muy feliz y estoy muy bien” y punto. Y nadie le daría mayor importancia.
A mí María Teresa me ha decepcionado bastante. Me decepcionó con el tema de Navarra (la presuponía más inteligente) y me ha decepcionado con el “lorismo” de algunas de sus declaraciones.
Buenos días, me he quedado sin leer el nuevo País, me despiste cuando baje a por él (era tardísimo) para mi sorpresa se había agotado, y digo para mi sorpresa porque mi barrio no vive el tipo de gente que lee El País… Así que me voy a ir al bar a leer la entrevista, coincido contigo Curro en todo a cerca de Fernández de la Vega, en cuanto a los desagradables comentarios a cerca de su físico y su vestimenta (en CQC estos días un ejemplo) para mi lo peor es que todos estos comentarios los he escuchado también en boca de mujeres que van de progres, considero que lo que se debería de juzgar es su labor como política no como mujer, es cuestión de no equivocar los roles, más bien de no designar roles.
Buen día
Respecto a las 13 rosas. Salí con sentimientos encontrados. Por una parte la historia me pareció muy buena pero las interpretaciones me decepcionaron bastante. Creo q al final lo q te termina llevando a la lágrima es la música. Es cierto que la primera parte se queda bastante coja porque pasa por todos los personajes de refilon y muchas veces no sabes ni que hacen ahí. Al personaje de Fran Perea podían haberle sacado más partido, por ejemplo. Para mí la mejor actuación y la más creíble
y aclaro ya por aclarar que a mí plin cataplin con quién duerma o deje de dormir la vicepresidenta. como si se pone pijamas de ositos. como política me gusta más que cualquier otro de los mendrugos con patas que nos representan pero en algunas cosas importnates me ha decepcionado. ná más, tomás.
abrigarse que hace frío.
No sé que ha pasado, en fin, lo que decía. La mejor actuación es la de luisa martín, sin duda. Las chicas, tan pintadas y maquilladas, había momentos en los que me sacaban de la historia. Goya Toledo me chirrió desde el primer momento como directora de la cárcel. La gran sorpresa es leticia sabater, q sabía que salía y me costó reconocerla porque no me la esperaba. En cualquier caso no es una mala película, al contrario. Me gustó, y mucho. Recomiendo verla. Me parece muy necesaria.
a mí Las trece rosas me ha gustado mucho mucho, y el nuevo El País está mejorado, sin duda. por lo demás, creo que con la comparación de la mermelada lo que quería decir curro es que por internet se crean bulos, y que ese fue un ejemplo. no sé. a mí me parece fatal cuadno se le ha criticado por ir vestida de tal o cual manera.
Yo tb he visto este fin de semana “las trece rosas” y me parecio que la historia es muy buena, pero la pelicula no esta lo suficientemente bien hilvanada, se le escapa algunas cosas, y la relación entre los hechos y personajes presenta muchos interrogantes.
Comentarios políticos (sin acritud):
MªTeresa Fernández: pura palabrería. No creo que izquierdas sea igual a solidaridad. O al menos, no se traduce a hechos. Los hechos del gobierno en materia económica y de gestión de recursos no son solidarios, sino oportunistas hasta decir basta. ¿Quieren hacer política social?, que aumenten las desgravaciones fiscales a las hipotecas.
El País…el periódico de la transición. Su consejero delegado era el director de Televisión Española en los tiempos de Arias Navarro, pero ahora es de “izquierdas”. Ya que se ha sacado el tema de la memoria histórica con la nueva ley, a ver cuando se revisita la biografía de muchos de estos personajes.
Su hija es la nueva directora de programas de Televisión Española. Seguro que también cree en la izquierda y la solidaridad.
Ayer ojeé el renovado país. La noticia del día era el rifirafe entre Aguirre y el Rey por Losantos. Me pareció demasiado poco para pagar dos euros. Ahora la “izquierda” es monárquica…
Yo tampoco me creo esos rumores de lesbianismo. Pero si fueran ciertos, ¿qué pasa?. Aquí, país tan moderno que contempla el matrimonio homosexual, todavía le decimos a nuestro compañero por lo bajini: ¿Sabías que pepito/a es gay???. La mentalidad es muy carca.
Me parece muy bien la Ley de Memoria Histórica. Me parece bien que se haga una película sobre las Trece Rosas. Me parece mal que se utilice políticamente y de forma partidista la Guerra Civil. Hay una historia similar, “las mártires de Somiedo”, tres enfermeras del bando nacional que fueron fusiladas, una historia muy desconocida, yo la conozco por una casualidad, veremos si se hace una película sobre ellas…
No pretendo ocultarme. Mis ideas políticas son bastante distintas de las que visitan este foro. Pero el que lo lleva ya me dijo que se aceptaban todo tipo de ideologías, y creo que los puntos de vista divergentes, siempre que sea con respeto está muy bien confrontarlos. Saludos.
Me encantaría decir algo pero no tengo tiempo. un beso a todos.
hola a tod@s! solo puedo responder a elena, lo siento, es que voy muy rápido porque me voy en un rato de nada a ávila. elena, por supuesto que puedes opinar lo que quieras, y que sepas que agradezco mucho tu opinión. la tuya y la de tod@s los que habéis escrito hasta la fecha en este blog. y haces bien en no ocultarte, y en muchas cosas tienes razón. yo compro el país, pero otros días compro El Mundo e incluso la Razón. todos son malos, pero a mí los primeros me parecen un poquito menos, sólo eso. y por supuesto que existen intereses de todo tipo. en cuanto a la peli, no sé, yo entiendo que Emilio Martínez Lázaro haga la peli que quiera, y que si él es de izquierdas o fusilaron a su abuelo por republicano, por ejemplo, pues contará antes la historia de las trece rosas que la otra que tú cuentas. pero ¡estaría bien que alguien la contara! si pío moa o justino sinova fuesen cineastas, seguro que ya la habrían contado.
un beso a tod@s y, repito a elena, y lo digo de verdad, gracias por tu comentario. C.
ojo, no quiero decir que fusilaran al abuelo de emilio martínez lázaro, era sólo un ejemplo hipotético
Gracias a tí Curro, por ser tan amable, de verdad.
La que se ha liado con lo del rey y la esperanza…..
Acabo de llegar de ver las13rosas. Una buenísima excusa para acabar un lunes fatídico llorando a moco tendido a modo de katarsis. Magistral la interpretación de Goya Toledo (Dña. Carmen) cuando se aguanta las lágrimas con más o menos éxito. Acertadísimo el actor que interpreta al Comisario. Lo más atroz: el personaje de Luisa Martín persiguiendo la furgoneta que lleva a las 13 rosas al paredón. Por cierto, no sabía que Félix Gómez (me encanta!!!) también estaba en el reparto…No creo que pueda parar de escuchar J’atendrai de mi bien amado Asier…Por si me quedan más lágrimas…
Si doña María Teresa Fernández de la Vega es una persona tan preocupada por la igualdad entre hombres y mujeres, no se entiende muy bien que fuera precisamente ella la encargada, durante los últimos gobiernos de Felipe González, de perseguir (con toda la saña del mundo) a los objetores e insumisos que se negaban a someterse a aquel servicio militar “sólo para hombres”. Precisamente bajo su dirección se puso en práctica aquella idea tan progresista de la “muerte civil” para los insumisos.
En la entrevista me hace mucha gracia que se refiera a su padre “represaliado”, como si fuese un terrible martir de las injusticias del Régimen. Lo cierto es que no le fue muy mal con el franquismo: en la época en que Girón (el más falangista de los falangistas) era ministro de trabajo, Wenceslao Fernández de la Vega era Delegado Provincial del Ministerio en Zaragoza.
Y por lo que respecta a sus “oposiciones”, una vez más doña Teresa juega a la ambigüedad: las únicas oposiciones que aprobó en su vida fueron (y en pleno franquismo) a secretaria de juzgado (que, por entonces, eran las oposiciones más facilonas a las que se podía presentar un licenciado en derecho). Su categoría de “magistrada” la alcanzó mediante el “cuarto turno”. Cualquiera que sepa como funciona semejante cosa, en fin, sabe que se la regalaron por ser del partido que era. Pero, eso sí, jamás ha ejercido de juez: hasta el día de hoy no ha escrito ni una sola sentencia.
Hola!
Muy interesante, como no podía ser de otra manera, todo lo que cuentas en tu blog.
Curro se te acumula el trabajo…
Sabes?Yo tenía n blog que cerré porque apenas sabía de qué escribir, a ti creo que eso nunca te podría pasar…e puede faltar tiempo, pero cosas interesantísimas que contar nunca, jamás, never! :P
Tengo ganas de ver las 13 rosas, una amiga mía interviene como actriz secundaria y este verano nos habló de ella, por cierto, me hace gracia el comentario del maquillaje porque nos contó que tenían bastante cuidado con el maquillaje y que cuando las actrices pedían más las maquilladoras les recordaban que no podía ser por la época y la trama de la película.El tuyo, es el segundo comentario que leo ya haciendo hincapié en que el maquillaje se ha utilizado en exceso…paqueveas
Ahora espero paciente (y sentada) a que llegue a la isla para poder verla..
Besos