viernes; 13.40h
Febrero 29, 2008
Viernes. Medio día. Acaba de llegar la nevera pero, hay que joderse, se la han tenido que volver a llevar. La puerta no abre. Estrella me llamó ayer ilusionada porque nos habían prometido desde el servicio técnico que, con la nevera, ellos traerían la ya famosa pipa del ‘desawe’ que le falta a la lavadora, y nos la instalarían. “¿Y la pipa del ‘desawe’?”, he preguntado, y toda la respuesta que he recibido ha sido la cara de sorpresa y de interrogación del sufrido transportista.
Total: un horror. Karmele ha salido de la Isla, y yo, que he luchado hasta el final, puedo decir ahora y digo que me alegro de que ello haya ocurrido. Ella se explicará, ya veréis, y sinceramente a mí ya me estaba resultando muy muy difícil compaginarlo todo, mi nivel de estrés había aumentado hasta límites insospechados y Karmele estaba física y emocionalmente derrotada.
Repito lo que dije en la gala: yo sin mis amigos no podría vivir. Les necesito para luchar en la batalla diaria que es la vida. Me dan fuerza y ganas de seguir adelante. Me motivan, me animan, me gustan. En mi escala de valores mis siempre selectas amistades ocupan el lugar más alto. Y me siento afortunado de haber encontrado a Karmele en el camino. Es heterodoxa e incorrecta, como la gente que a mí me gusta. ¿Qué se ha excedido? Probablemente, pero resulta evidente que ella no se ha escondido para nada detrás de las cámaras. Porque es valiente, y toda su vida ha dicho lo que piensa y lo que siente, sin miedo al que dirán. Ella nos lo contará, y lo hará mejor que nadie.
Por lo demás, esta noche salgo de marcha, que llevo un mes sin hacerlo y ya toca.
Gracias por las cosas que decís de mí, por vuestro apoyo sincero y por lo agradables que sois. No me considero merecedor de algunas cosas. Pongo aquí los comentarios recibidos en el post anterior desde que la gala terminó. Besos muchos. C.
p.s. por cierto, ¡ayer hicimos más de un 30 % de audiencia en El Ventilador! ¡Ni Crónicas en sus mejores tiempos!
Lo tuyo se llama ¡LEALTAD! con mayúsculas.¡Animo! Curro, hoy preparate y mentalizate a mostrar tu mejor cara y tu mejor sonrisa, y no muerdas los anzuelos, pase lo que pase y digan lo que digan… ¡No los muerdas! Porque están nerviosos, cada día que Karmele pasa en la isla aumenta su nerviosismo, y tanto si sale, como si se queda Karmele, mucho me temo que, sobre todo el ventilador, será un campo minado.Un abrazo fuerte.
Acabo de ver tu minuto en Está Pasando. Cómo puedes ser tan gracioso?
- Inés dijo:
Febrero 28, 2008 en 9:07 pm
madre mía…. me convertí en el trabajo en “lafrikiquedefiendeakarmele”. pero la acabo de votar, porque a pesar de que hay veces en que piensas “madre mía…”, luego no parece mala gente. y lo del móvil-piedra es una metáfora increíble de la vida (con dos cojones bien puestos!)un saludo y cuídate
Inés
- Lector dijo:
Febrero 28, 2008 en 10:20 pm
Siempre te leo y te veo.
Como defensor eres impagable, de verdad.
Pero sinceremante, me parece que tu amiga debe salir, ya ha cumplido su misión.
Y tú, tienes algo, no lo sé exactamente, pero tienes algo…
La única pena de que salga hoy Karmele es que tú desparezcas de la pequeña pantalla, pero algo me dice que te has ganado un hueco, algo.Felicidades
Bueno chico, no pudo ser. De todas formas, Karmele puede estar bien orgullosa de ti y de la defensa que le has hecho.
Has creado un estilo nuevo de defensor no-trepa, educado y encantador.
- Marta dijo:
Febrero 29, 2008 en 9:48 am
4. Hola Curro,
Descansando o sin conexión? Da igual que es lo mismo.
Kamele pa casa al final, que se le va a hacer, este juego es así.
De todos modos ya te digo que esta salida dará que hablar, no me pareció muy Que por cierto, como no hagas resumenes yo ni me enteraré porque las horas de ventiladores, estápandos y debates etc son incompatibles con mi trabajo o mis horas de dormir.No solo Karmele estará orgullosa de ti, si no que nosotros ya lo estamos, has sido el tipo más elegante de las ondas catódicas, con temple, respeto y educación. elegante la verdad, muy dura e innecesaria, ya se explicará en los platos. Como dice Esther el defensor no-trepa, me encanta.Besotes y feliz día todos
- Alexander dijo:
Febrero 29, 2008 en 9:48 am
Lo siento muchísimo Curro. Ahora no te sientas triste y celebra por todo lo alto la experiencia vivida junto a tu amiga Karmele, ella no está triste, recuerda que, según dijo en el programa de ayer, llevaba pidiendo toda la semana que se salvara Miriam, además tú has hecho lo posible para que se quedara y nosotros te hemos ayudado. No te sientas mal por nada, lo has hecho genial. Bss y ánimo.
- QMASDA dijo:
Febrero 29, 2008 en 10:46 am
Ya esta, menos mal y gracias a LA DIOSA, q tu sueles decir.
Ocho semanas hay q vivirlas, y KAR supo y pudo haacerlo. No todo el mundo lo consigue.
si q yo contenta de q vuelva a casina!!!!1. Y tu a relajarte, descansar y disfrutar de tu nueva casa.
Besnss.
Hola Curro, ¡al fin di contigo! La verdad que te he conocido gracias a tu apoyo a Karmele, y bendita sea, me encanta como hablas, como intentas dejar claras tus ideas con toda la educación y el respeto que en ese mundo de locos de la tele te dejan.Ahora me voy a hacer adicto a tus escritos, ¿podrías decirme en cuántas páginas escribes o colaboras para ir leyéndome tus comentarios? A ver si algún día puedo llegar a conocerte y mantener una conversación porque tiene que ser harto interesante.Un abrazo desde Málaga.David
- rus dijo:
Febrero 29, 2008 en 12:47 pm
Queridísimo Curro,
Anoche estuviste SENSACIONAL, SOBERBIO, absolutamente GENIAL!!!!
No pudo ser y Karmele ya está fuera, pero oye! Ya está bien!! Lo mejor de este reality es que la salida es sumamente gratificante: higiene, alimento, comodidades, etc.
Y si en la Gala estuviste estupendo, en el Ventilador estuviste ARROLLADOR! Qué salao! Y qué sentido del humor!!!Qué susto cuando te caíste de la burra, eso tb te lo digo…jajajaja
Los halagos de Yolanda hacia tu persona y la sensación que has causado no van a quedar en el olvido, espero y deseo seguir viéndote por tv.
Lo has hecho mejor que bien y has sido una de las revelaciones del concurso, con identidad propia, con criterio, con buenas maneras y mejor hacer.
Te mereces un buen descanso y un fin de semana de desparrame!!!!! Disfruta mucho y diviértete!!!!!!!!!!!!
Asimismo se lo deseo a todas las personas que entran en este blog!!! Yo tb voy a celebrar mi APROBADO en el carnet de conducir!!!!! Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii
Besossss. Muchosssss.
P.S.: Ibas muy muy muy guapo!!!!
jueves otra vez
Febrero 26, 2008
Casi las dos de la tarde del jueves y actualizo con unas breves líneas el post de ayer (no me da tiempo ya a nada, por eso no pongo un post nuevo). Es jueves otra vez. Hoy hago tres programas, tres: Está pasando, Gala y Ventilador. En éste tendré que hacer la prueba de liderazgo. Estoy aterrado: no tengo ni idea de qué reto me van a poner. Mar, la amable directora, me ha llamado y me ha explicado “que no será para tanto”. Hará un mes más o menos nos llamaron a todos los colaboradores y nos hicieron una entrevista. Nos hicieron muchas preguntas, e indagaron en nuestras fobias. A mí me cogieron en un supermercado y, sinceramente, no recuerdo qué respondí.
Ayer dormimos por primera vez en la casa nueva. Está todo lleno de cajas y casi no se puede cruzar el pasillo, no tenemos nevera y nos faltan mil cosas, pero estamos contentos. Ahora mismo escribo desde la casa de Argüelles. La tenemos que abandonar “definitivamente” mañana viernes. Es que en la nueva aún no hay conexión telefónica.
Estoy nervioso. Sinceramente, no sé qué pasará esta noche. Yo os pido un último esfuerzo a todos y que mandéis, por favor, un último mensaje. Me dirijo a ti, querido lector o lectora, tú que siempre lees este mi humilde blog pero nunca nunca me escribes. Si cada uno de los que entramos en nosolocurro.com mandamos un mensaje yo creo que a Karmele la salvamos. Envía el texto SALIR MIRIAM al 7545 o, si estás en el trabajo y tu jefe no te ve, llama al 905. 445. 661.
Y sí, estoy nervioso, qué pasa. Por todo. Lo bueno es que hoy vienen conmigo a Telecinco mi amigo Alejandro y su novia. Él es un chaval al que aprecio una barbaridad, un chico que siempre me ha demostrado que, a pesar de los años de olvido y de la obligada distancia que nos separan, está en mi vida. Os tengo que dejar pero antes, como siempre, gracias.
p.s. Rus, cuéntanos si ya tienes el carnet de conducir… ¡espero que sí!
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En www.telecinco.es…

El otro ‘cara a cara’
Pipi y Curro piden tu voto
Curro Cañete y Pipi Estrada también están en campaña. Los acérrimos defensores de Karmele y Miriam han pasado por nuestra webcam para pedir su apoyo a los internautas.
Hola
Son las 23.29 de la noche y acabo de llegar de Ikea. Un chófer de telecinco me llevó hasta Alcorcón y allí mi fiel amigo Paco me estaba esperando con su cochecito. Hemos comprado todo lo que faltaba (una funda de un sofá, una mesa muy barata para el salón, unas tablas rojas que harán de librería…) y nos hemos largado. Nos quedan dos días para cambiarnos de casa. Luego me ha dicho Paco que hoy he estado muy suave en Está Pasando. “Tienes que meter más caña”, ha afirmado. Y es que Emilio, el bueno y simpático de Emilio Pineda, a los pocos segundos de mi minuto me ha formulado una pregunta que me ha desconcentrado. Lo del minuto es lo más difícil: estás en directo, y lo sabes, cualquier cosa puede pasar, todo el plató te mira mientras hablas y hay un montón de cámaras que te observan y enfocan. No es fácil, de verdad que no lo es.
Escuchad: si sale Karmele esta semana no pasa nada. Si no sale, yo creo que llegará a la final. Están cansados, evidentemente. Agotados emocional y físicamente y en esas circunstancias no se les puede juzgar. Ni a ellos ni a nadie. Esa frase no es mía, lo dijo Ana Frank el otro día. “En estas circunstancias no se puede juzgar a las personas”. Ella se refería al holocausto. En esa isla lo están pasando mal, por supuesto, pero ya sabían a lo que iban. Y Karmele no se quiere ir porque no me ha hecho la contraseña que los dos tenemos, un código secreto por el que ella me comunicaría que quiere abandonar. Yo creo que nadie hubiera apostado porque Karmele aguantara tanto tiempo. Está demostrando una capacidad de resistencia admirable me parece, y sí, está criticando a algunos de sus compañeros pero ¡es que no los soporta! Ahí demuestra que no tiene estrategia ninguna. Ella sabe que no le conviene de cara a la audiencia criticar a nadie, y si lo está haciendo es porque no puede más y, a estas alturas del concurso y de su vida, ya tanto le da. Ella es una mujer que siempre ha alzado la voz ante las cosas que no le gustan, nunca se ha callado nada. Es una luchadora y una valiente, siempre lo ha sido y esto no solo lo sé yo, lo sabe mucha de la gente que ha trabajado con ella desde que comenzó a guerrear por las causas que ella considera importantes. Y, lo digo y lo repito, yo le debo muchas, muchas solidaridades. Conmigo se ha portado siempre muy bien. Recuerdo cuando una vez, años ha, le dije que iba a alquilar un coche. Me dijo: “Ni hablar, te llevas el mío”, y no consintió una negativa por mi parte. Me lo llevé un montón de días y ella estuvo moviéndose por Madrid en taxi. Ha sido la única persona que me ha dejado el coche que no me haya dicho eso de “ten cuidado”. Cuando entrevisté a Jesús Vázquez él presentaba OT y ella colaboraba en A tu lado. Pues bien, estuvo semanas y semanas persiguiéndole por maquillaje para convencerle de que me concediera la entrevista. En una ocasión, cuando yo era aún un inexperimentado estudiante de periodismo, me llamaron de un programa de máxima audiencia para hacerme una entrevista para ser coordinador. Yo no había entregado ningún currículo y por eso me quedé tan sorprendido de que me llamara la directora del programa. No me cogieron, pero al tiempo me enteré de que Karmele me había recomendado y de que había puesto la mano en el fuego por mí. Todos los años celebro mi cumpleaños en su jardín. Ella me deja que invite a cuantos amigos quiera y pone muchísimas velitas de diferentes colores. Trabajo en el Club de las 25, asociación que lucha por los derechos humanos, gracias a ella. Y todo esto que os cuento son pequeñas anécdotas en comparación con todo lo que os podría decir ahora mismo. El otro día, en un programa, un colaborador me preguntó: “¿Por qué la defiendes?”, y podría haberle respondido todo esto y mucho más, pero en la tele a veces no puedes decir todo lo que te gustaría.
Os tengo que dejar, es tarde y tengo que dormir. Ya sabéis: el que quiera y pueda que envíe un sms con el texto SALIR MIRIAM al 7545. Y el que lo desee también puede entrar hoy o mañana en www.telecinco.es. Encontraréis una foto mía y otra de Pipi, y un vídeo que hemos grabado esta tarde. Buenas noches. C.
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Añadido miércoles por la mañana: alguien de telecinco.es ha escrito lo que sigue (lo acabo de leer) así que desde aquí le doy las gracias a toda la redacción: me trataron maravillosamente y ell@s sí que no perdieron la sonrisa en ningún momento.
“Del mensaje no opinaré para no influir (atreviéndome a considerar que mi opinión pudiera hacerlo), pero de lo que si hablaré es de esas minucias que conforman el todo. A saber: Pipi gana en las distancias cortas. Su interés radica en sus hechuras (está bien hecho, proporcionado), y en ese toque de madurito pijo y académicamente rebelde. Me gusta, pero se lo dejo a Miriam, no hay problema. ¿Y Curro? Él es sencillamente en-can-ta-dor. Es de esas personas positivas, que traen puesta la sonrisa de casa y se la llevan de vuelta sin haberla soltado ni un momento” (telecinco.es)
La revolución sexual de Guille Milkyway
Febrero 26, 2008
Buenos días. Son las 9.10 y me parece que ya está acabando el día, un día que se me presenta largo como una carrera de fondo. A las dos de la tarde me recoge en casa la coordinadora de la web de telecinco. Me han convencido para grabe un vídeo para la web de la cadena generalista. Y luego, cuando termine todo, tardísimo, iré con Paco a Ikea para pelearme con los de Atención al Cliente. Pero hoy quiero contaros otras cosas.
Recordaréis que le hice hace algún tiempo una entrevista a Guille Milkyway, creador de La Casa Azul. Aún no se ha publicado (se publicará pronto) y por este motivo no la puedo colgar aquí todavía. El disco está muy bien, o al menos a mí me gusta mucho. Como sabéis, es candidato a Eurovisión. Aunque Buenafuente está apoyando mucho a otro, mi amigo Paco dice y repite a quien quiere escucharle que “Guille va a ir a Eurovisión seguro”. Os dejo la introducción que redacté para la entrevista prometida y, asimismo, os pongo el youtube del tema La revolución sexual. Escuchadlo y seguro que os anima un rato el día. Me flipa. Besos muchos. C.
Aunque le prometí que no se lo preguntaría, resulta obligada en esta entrevista la referencia a Amo a Laura, la campaña de marketing creada para promocionar la MTV en la que un grupo de jóvenes bondadosos y castos cantaban, con indumentaria más remilgada que un modelito de Esperanza Aguirre, cómo de importante es llegar virgen al matrimonio. El creador de esta exitosa estrategia publicitaria fue Guille Milkyway, un chico barcelonés muy tímido que estos días presenta La revolución sexual, tercer trabajo de La Casa Azul, un grupo falso que él mismo creó en 1997 como “venganza contra lo mierda que es la vida”. ¿Falso? Sí, falso, porque la imagen la daban tres chicos y dos chicas que en realidad eran actores, individuos felices y sonrientes que se limitaban a salir en las fotos, en los vídeos, en la televisión. Eso era antes: hoy Guille Milkyway, creador, compositor, arreglista, voz de La Casa Azul, ha salido del escondite que lo mantenía oculto y los que eran actores en trabajos anteriores ahora son androides que él mismo controla.
Como muchos de los artistas que lo son de verdad, el ánimo de Guille Milkyway es como una montaña rusa, un constante sube y baja que en La Revolución Sexual, su último disco, queda patente en sus letras, canciones tristísimas que, iluminadas por un pequeño halo de esperanza, se tornan alegres en algún momento. Ahora mismo, en la Greenspace, sala de conciertos de Valencia, Guille canta junto a unas mil personas “El momento más feliz”, una de sus canciones preferidas. (inciso: por favor ¡escuchad la canción!)
Más tarde, en el backstage, una vez ha atendido a todos y cada uno de los fans que le piden un autógrafo o que desean una foto junto a él, mientras conversamos, explica que esa canción, quizá la más bonita, es asimismo “la más triste porque, aunque habla de esos pequeños momentos de cada día en los que uno se siente bien, reflexiona sobre cómo la felicidad, tal y como nos la han contado, no existe. De ahí que la letra diga que el momento más terrible es comprender que es imposible rebelarse contra el devenir“. El tono suave de sus palabras y sus continuos recursos a expresiones como “no sé” o “en realidad está muy bien” delatan la confusión que, inevitablemente, atrapa sus pensamientos cuando trata de afrontar una realidad que no le convence del todo.
Aunque explica que “2006 fue un año de bajón, de ansiedad continua”, y aunque luego repite una y otra vez que sus miedos son enormes, a Guille se le nota, a lo largo de toda la entrevista, que le asciende por dentro un sentimiento incontenible, una agitación feliz que convierte los malos recuerdos, esos años repletos de temidas frustraciones y hostiles inseguridades, en un presente prometedor repleto de optimismo inteligente. Dice que los super guays, gente que vive encaramada en una hipócrita nube de poses y apariencias, nunca le han gustado. Él es todo lo contrario: un tipo sencillo que, con indumentaria descuidada, una barba suave y casi sin pelo en la cabeza, trata de abrirse al mundo con la desesperación del que siempre ha estado escondido. Y, como él mismo diría, lo está haciendo muy bien. Síganme de la mano. Les presento a un músico excepcional.
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hala, y ya para terminar os pongo Como un fan, canción de otro de sus discos. Os gustará. C.
domingo por la mañana, domingo por la noche
Febrero 24, 2008
Hola
Es domingo por la noche y escribo un nuevo post desde un paki del Dos de Mayo, histórica plaza que queda a exactamente tres minutos y medio de nuestra nueva vivienda.
Primero pongo algo que escribí hoy a eso de las nueve de la mañana, a mano, mientras tomaba un café con poca leche, muy negro
Domingo; 9.10 am
Es domingo por la mañana, escribo con un rotulador azul y mi ordenador nuevo me sonríe desde el otro lado de la mesa. No puede navegar y por eso ríe, por la situación y porque está descansando. Yo, sin embargo, ya tengo prácticamente perdido el sentido del humor. ¿Qué paso con el técnico de telefónica que supuestamente cambiaría la línea ayer sábado? Ni rastro. ¿Y con el maravilloso router inalámbrico prometido para el viernes? Sólo sé que nunca llegó.
Mientras, Estrella y yo llevamos todo el fin de INFERNAL semana de portes, cajas y mudanzas de aquí para allá. Varios muebles de Ikea los tenemos que devolver porque les faltan las piezas necesarias para su montaje y la nevera no entra en el hueco habilitado de la cocina. Lo medí a palmos, y me equivoqué. La lavadora, en cambio, sí cabe en su hueco pero, hay que joderse, los técnicos nos dejaron una nota que reza “le falta al ‘desawe’ una pipa de ‘desawe’”…
En fin, que no decaiga, como decía un amigo mío que ya no forma parte de mi vida. Os tengo que dejar. Son las nueve y veinte y a las diez en punto vienen dos hombres con un camión. Les hemos contratado en el mercado negro para que nos ayuden a hacer cajas y, claro, a transportarlas. C.
Domingo por la noche
He entrado en este locutorio para gestionar correos electrónicos, los más urgentes, y de paso actualizo. Mañana voy a Ana Rosa y por la tarde tengo que redactar una entrevista que le hice el otro día al actor Unax Ugalde, un chico que no sólo es guapo e inteligente sino que además es buen actor. ¡Ah! No quiero que se malinterpreten las cosas. He de decir que en El Ventilador no me insultaron sino todo lo contrario: me sentí muy bien tratado, por todo el equipo (colaboradores, presentadora y gente que está detrás de las cámaras), de verdad. Sólo que soy el único que defiende a Karmele. Y tanto me da: lo voy a seguir haciendo, como comprenderéis. Ella no soporta algunas cosas, y todos tenemos defectos, yo los tengo, vosotr@s los tenéis tod@s los tienen. Y, como siempre, la audiencia tendrá la última palabra. Yo os pido a los lectores de este blog que aunque sea por mí, por favor, mandéis un sms, uno, al 7545, con el texto SALIR MIRIAM.
Por otro lado: Estrella y yo nos sentimos raro. Abandonamos, en dos o tres días, un barrio, una casa, una calle, unos vecinos… Hoy ha venido una vecina a despedirse, una mujer de mediana edad con la que comparto sonrisas y un trato correcto al menos tres veces en semana. “es que sé que os váis y me da mucha pena; me voy mañana al pueblo y no regreso hasta el domingo que viene. Ya no os veré más”, me dijo, y me dio pena, para qué negarlo. No sé por qué. Luego, a las tres más o menos hemos ido a comer a un turco. Hay un camarero, un chico joven que siempre nos sonríe cuando pedimos un kebab. Un día que había mucha cola, meses ha, me vio con cara de agobio y me dijo: “¿Tienes prisa?”, y cuando yo asentí con la cabeza dejó lo que estaba haciendo, me hizo el keba de pollo que ya sabía que iba a pedir y me lo dio disimuladamente. Por eso hoy, cuando hemos terminado de comer, Estrella y yo nos hemos acercado. Le hemos dicho que nos cambiamos de zona y que por eso no íbamos a volver más y le he dado una servilleta en la que estaba garabateada la dirección de este blog. Los tres nos hemos reído, pero en el fondo nos daba pena. Con una mudanza, lo queramos o no, se cambia un poco de vida. Ojo, no me quejo, cambiamos para mejor y todo nos va de puta madre, pero ya sabéis eso que digo siempre de que las cosas no son tan fáciles como quisieron hacernos creer.
Hasta otro día y, como siempre, gracias por todo. Sed indulgentes con la redacción de este post: voy a mil y estoy muy nervioso (por todo). C.
P.S. Por cierto, si alguien sabe qué es eso de la pipa del ‘desawe’ que lo diga por favor
no podrán con nosotr@s
Febrero 22, 2008
Hola
Viernes por la tarde
Me llamo Curro y me siento solo, pero no me voy a rendir. Tres frases aisladas y descontextualizadas, irónicas, han servido a los que odian a Karmele para elevarla a la categoría de una mujer malvada que, evidentemente, no es. Ayer estuve en El Ventilador y mientras Kiko Hernández recibía continuos aplausos del público yo recibía abucheos. Hubo un momento en el que pregunté, alzando la voz: “¿Alguien en este plató reconoce algo positivo a Karmele?”, y sólo levantó la mano mi querida Yolanda Flores y parte del equipo técnico. El que más alto la levantó fue un chico con un pendiente que me miró desde lo lejos y, sonriente y seguro de sí mismo, dijo. “yo, yo, yo”.
Mirian es un encanto, un tanto errática e infantil, pero un encanto, y Pipi es un buenazo y un formidable compañero de viaje, pero no nos vamos a rendir, y, en tanto Karmele no me diga que quiere salir, vamos a seguir luchando. Al fin y al cabo, es lo que haría ella. Y esto lo sé porque la conozco.
Ayer les vi a todos en la gala mal, muy mal, física y psicológicamente. No me extraña: Yo he adelgazado cinco kilos, me cuesta saber en qué día de la semana estamos y necesito pastillas para dormir.
Sé que Patxi cae muy bien, pero para mí es un poco cavernícola, lo siento, y pienso además que desde el principio minusvaloró y ninguneó a las mujeres. El resto: para mí Michel y Lely aportan al concurso poco o nada.
Claro, ya sé que todo esto es un juego, no soy tonto, pero os aseguro que el juego se las trae, que desborda, que absorbe y que no es como otro cualquiera. En la tele la frontera entre lo moral y lo inmoral es fácilmente franqueable. No sé por qué pero la gente es capaz de decir cosas que de normal (en el metro, en el trabajo, en un bar) no diría. Ahora entiendo cosas que antes no entendía.
Sigo sin ordenador. Ahora os escribo desde la redacción de Está pasando. El domingo estaré en El Debate y el lunes en AR. Mañana tenemos que estar Estrella y yo en la casa nueva desde las nueve de la mañana. Supuestamente nos traen todos los muebles de Ikea que compramos hace ¿una semana? También nos traen del carrefour una lavadora muy barata y una nevera que no sé si cabe en el hueco habilitado. Por la noche voy al Real, a la ópera.
Gracias a todos, como siempre, y perdonad el tono no demasiado vitalista de este post.
El corazón helado
Febrero 21, 2008
Son las once y cuarenta de la mañana del jueves y tengo el estómago revuelto. La plaza de Lavapiés, epicentro de uno de los barrios que más me gustan de Madrid, está llena de yonkis y borrachos, hombres y mujeres de miradas vacías que, más colgados que un novio recién abandonado, bien saben ya lo difícil que lo tienen para hacer realidad sus apócrifos sueños. Hoy, concretamente, un hombre de unos treinta años, delgado como un fideo, el pelo sucio y enredado, mal vestido, la cabeza inclinada hacia el suelo y los ojos semi cerrados, serpenteaba por la calle Tribulete. Parecía que iba a derrumbarse en cualquier momento, de verdad que lo parecía, e iba a la velocidad de una tortuga. Ni siquiera parecía escuchar el claxon de los automóviles. Se me ha helado el corazón, por cursi que pueda sonar, y ahora estoy muy arrepentido de no haberle ayudado de cualquier forma. Por eso hoy le robado a Almudena Grandes el título de su última novela.
Sigo sin ordenador. Ayer llamé a Timofónica para preguntar dónde se hallaba mi router, o cuándo iba a llegar. “Router, ¿qué router? En el sistema no figura que usted haya solicitado ningún router”, me pregunta la teleoperadora, seguramente submileurista y hasta los mismos ovarios de los clientes y de la compañía. “¿Qué va a ser de mí?”, fue lo que le dije, entre otras cosas. Y se apiadó de mí y me pasaron con bajas y desde este departamento se supone que me han tramitado el envío de un router de urgencia que, si todo va bien, llegará mañana. Claro que lo que no saben es que me estoy mudando, y eso va a ser otro drama en el que, en este momento, prefiero no pensar. Cómo somos los humanos: nos acostumbramos a algo y luego, si nos lo quitan, parece que la vida es mucho más difícil.
Os tengo que dejar, los minutos se suceden vertiginosamente y a mí se me echa, para variar, el tiempo encima. me voy, no sin antes daros las gracias, como siempre, por vuestros comentarios. Nos vemos esta noche en la Gala y en El Ventilador. Besos muchos. C.
p.s. ¡Oh! Lo olvidaba! Ayer estuvimos Estrella y yo viendo El diario de Ana Frank, un canto a la vida, en privilegiado estreno para los periodistas de la APM. El Teatro Häaguen-Dazs estaba repleto de gente cual alto es (ya sabéis que en este nuestro país cuando algo lo dan gratis…). A nosotros nos colocaron, periodista joven aún que es uno, en el segundo piso y a Estrella, que sufre de vértigo, por poco no le da algo malo. “Tengo vértigo, no puedo mirar para los lados, ¿por qué se mueve tanto la gente?”, decía, y luego se echaba a reír aunque estaba asustada. En el descanso bajamos a la planta baja, como el que no quiere la cosa, y ocupamos dos sillas vacías. La obra: he de decir y confesar, primero, que a mí no me gustan demasiado los musicales. Es el sexto o séptimo que veo y ninguno me ha gustado del todo (ni Cats ni mucho menos Hoy no me puedo levantar ni, peor aún, Mamma Mía). Yo los reduciría a hora y media. Y quizá por eso el de Ana Frank, anoché, me aburrió, me aburrió mucho, aunque también me gustó un poco, algunas partes. No me emocionó, eso desde luego que no, y se me hizo demasiado largo. A Estrella también, y también a las dos chicas que coincidieron a nuestro lado. Dicho lo cual, id a verlo los que podáis. Ya me contaréis.
la vida también es un juego
Febrero 19, 2008
Aprovecho la ocasión que me brinda un programa de Telecinco para escribir un nuevo post (no os quejaréis: todavía con un ordenador que navega menos que el barquito de la canción, gentileza de Timofónica, y dos post en un mismo día). Escribo a las cinco menos veinte de la tarde desde un ordenata de la redacción de Está pasando: me han llamado a última hora de la mañana para que participe en la “sección del minuto”. Con marilena, o mariaelena, o como se llame la defensora de Ojani, que está muy muy enfadada porque, según ella, el programa no está siendo justo con su homínido preferido. A mí me parece tremendo que haya quien critique, como en su día esos ex concursantes de Gran Hermano, a la mano que nos da de comer. O sea: gracias a la productora Ojani, y Karmele, y el resto de concursantes están en la Isla y nosotros estamos en los platós. A la productora le debemos todo y sin Magnolia, en este caso, no somos nada. Por eso a mí no se me ocurriría, en ningún caso, arremeter contra la productora ni acusarla de manipuladora ni nada de eso. Pero es que además no es verdad que haya manipulación de imágenes. Si de Ojani no se emiten muchos vídeos, y no se emiten, es porque es más aburrido que una misa de Rouco Varela, y no da ningún juego. Y por eso las montadoras se las ven y se las desean para conseguir un vídeo del cubano, y por eso debe salir el próximo jueves.
Más cosas: Según se dice, se rumorea y se comenta a la “buena de Ivone” ahora le ha dado por no querer participar en ningún programa. Si es que no hay quien entienda según qué cosas: una que va a un reality en el que la graban la mayoría de horas del día y luego, cuando sale de la isla en la que sufría encerrada y hambrienta, dice y repite que no quiere ir a ningún programa. A mí tanto me da, como comprenderéis, pero lo que no me dio igual fue que el otro día contara en El Debate de Telecinco que lo que yo había contado en El Ventilador era una patraña. Evidentemente yo no me voy a inventar nada, y a nadie le gusta que le llamen mentiroso, por mucho que el emisor o emisora tenga la credibilidad dos puntos por debajo de la de un político en campaña electoral. Va, ¡si yo me río con todo esto! Porque ya sabéis que esto es un juego, un concurso de telerrealidad, y a eso hemos venido. Os tengo que dejar, tengo que trabajar con otras cosas. Si luego me sobra tiempo, actualizo un poco más este mismo post. Mua, mua, mua. C.
La vida es sueño
Febrero 19, 2008
Marcos no había dormido casi nada por la noche, dos horas, tres horas, quizá cuatro. Los nervios, la excitación por las cosas sobrevenidas o quien sabe qué, hicieron que mirara las horas pasar, iluminadas en su despertador, y que solo lograra alcanzar un incómodo duermevela repleto de vueltas en la cama. Los pintores, cuatro hombres de entre treinta y cincuenta años que lucían monos de tela desgastada, aparecieron por el portal de la casa a las nueve en punto de la mañana. “Deja eso ahí, señor, que pesa mucho”, dijo uno de ellos cuando Marcos se dispuso a ayudarles con uno de los enormes botes de pintura. Más tarde, en el piso, un segundo izquierda sin ascensor de la calle San V****** *****, el jefe de los trabajadores, un joven con el pelo graciosamente teñido a dos colores y un pendiente en la oreja izquierda, le dijo: “Te voy a hacer tres pruebas de gris, más claro, menos claro y más oscuro, para que elijas el tono deseado de la pintura” y, en ese momento, de súbito, a Marcos se le subió una idea a la cabeza. Por eso, preguntó: “¿Podríamos pintar el tabique central del salón y algunos pilares en rojo? Rojo fuego”. Esteban, que así se llamaba el pintor-jefe, respondió que “por supuesto que sí” y, una vez Marcos había elegido los trozos de pared que pintarían en rojo fuego y el tono de gris (”el más oscuro para el salón, el más claro para los dormitorios”), los cuatro hombres, fuertes y sanos, enérgicos y alegres, amables y cumplidores, comenzaron a trabajar mientras canturreaban algunas canciones que Marcos no había escuchado en su vida. Antes de irse, Marcos les observó disimuladamente mientras pintaban con sus brochas. Le sorprendió lo felices que se les veía a aquellos hombres recién llegados de Alcorcón, la expresión de sus miradas, llenas de sueños y de sosiego, lo poco que parecía importarles tantas cosas que Marcos a veces cree que importan. Y entonces Marcos decidió irse, bajó las escaleras de dos en dos y, mientras desaparecía a pasos largos, mirando al suelo de una calle cualquiera de Malasaña, pensó: la vida es de los que sienten llenos por dentro.
“Si mirásemos siempre al cielo acabaríamos por tener alas”
Febrero 17, 2008
El futuro nos tortura y el pasado nos encadena. He ahí por qué se nos escapa el presente. (Gustave Flaubert)
Es éste un post irregular. Os doy los buenos días (o las buenas tardes, porque ya son casi las dos p.m., aunque me parezca imposible) desde un incómodo locutorio que he encontrado en la Gran Vía. El teclado está duro como una roca y me cuesta mucho trabajo escribir.
Acabo de llegar de la Fnac, tienda en la que me he comprado un USB de Sony de dos gigas verde transparente, un lápiz de memoria ideal de la muerte que es tan pequeño como un ratón recién nacido. También me he comprado dos libros:
-Madame Bovary, el clásico de Flaubert, la obra maestra de quien es uno de los mejores contadores de historias de todos los tiempos. “¿Quién es, en realidad, Emma Bovary”’, le preguntaron al escritor. Flaubert, un hombre al que acusaron de inmoralidad por escribir una novela que revolucionó la Francia de mediados del siglo XIX, respondió: “Madame Bovary soy yo”.
-El diario de Ana Frank. Lo reconozco: no lo he leído. Y creo que es un libro absolutamente necesario. La semana que viene (no sé qué día pero, supuestamente, Estrella lo tiene apuntado), a los periodistas que formamos parte de la Asociación de la Prensa de Madrid, nos invitan al estreno de la obra de teatro que se basa en la triste historia contada por la propia Ana en su diario, un cuaderno que le regaló su padre a los trece años y en el que dejó escritas sus vivencias en la Casa de atrás, escondite en el que la adolescente Ana y su familia permanecieron escondidos 25 meses. Ana, como sabéis, murió a los quince años, pero dejó testimonio impreso de sus vivencias, sus miedos, sus sueños, sus alegrías. Ya os contaré sobre la obra de teatro, un musical que promete divertir y emocionar.
No sé si sabéis que Estrella y yo nos mudamos a una casa nueva, un segundo piso de un antiguo edificio sin ascensor del Barrio de Malasaña. Se encuentra en una céntrica calle cerrada al tráfico que a su vez se encuentra a una patada de la calle Fuencarral, quizás la más moderna y animada de Madrid. Hoy es domingo, un domingo encapotado por un cielo gris y amenazante con el que hoy ha amanecido Madrid. Esta mañana me desperté de un sobresalto, inquieto, por todas las cosas que me están pasando. ¿Es el mejor momento para hacer frente a una mudanza?, me digo, y la respuesta no la tengo clara, o sí la tengo, pero ya no queda otro remedio que hacer frente a las circunstancias. Y estoy contento con mi vida, y con la tele, y con la gente que estoy conociendo, y con las cosas que me están sucediendo.
Aún no sé si el jueves que viene estaré en El Ventilador, si me llamarán porque lo hice bien o si, por el contrario, ya no les intereso. Por si acaso cuentan conmigo una vez más, tenemos que pensar preguntas inteligentes para Ivone (yo ya llevo anotadas unas cuantas), una batería de cuestiones para esa chica que, como dije el otro día, para mí es una bomba de relojería. Cualquier cosa que se os ocurra os la agradezco, y me sirve.
Qué más, qué más… Pues que desde la editorial nos han contado que Lo que los hombres no saben ha vendido el primer día más de 1.500 ejemplares, lo que es un super éxito de ventas.
Ahora tengo dejaros, el trabajo pendiente me acecha y los minutos parecen sucederse a más velocidad de la normal en este locutorio desde el que escribo. Gracias a tod@s, como siempre, y si compráis hoy El País no dejéis de leer el maravilloso cuento que publica Almudena Grandes en una de las últimas páginas de El País Semanal. Hasta otro día. C.
Desde Toledo con amor…
Febrero 16, 2008
Os escribo desde la recepción de un hotel de Toledo, un cuatro estrellas (yo, que años ha solo iba de campings y albergues) desde cuya habitación, enorme, se ve la montaña. Mi ordenador, como explicó mi queridísima Estrella, ha muerto definitivamente y ahora, el hijo de p*** (censurado) del técnico, después de cobrarme doscientos euros por “arreglarmelo”, me pide otros cincuenta por salvarme la información. “No, no se puede arreglar”, me dijo. Os juro por la diosa que Toledo es una de las ciudades más bonitas que había visto en mi todavía corta vida y os juro también que mañana, cuando me conecte en un ciber para trabajar, os cuento más cosas. Yo he venido con ocasión del premio de Novela Histórica, una gala literaria celebrada en el museo de Santa Cruz por impulso y organización de la editorial Martínez Roca. Ahora me duele la cabeza porque he olvidado el ibuprofenos y ayer me bebí, por lo menos, tres vinos y una copa. Me están esperando (hay como quince personas delante del ordenador desde el que escribo, no entiendo qué dicen y sólo conozco a Eva Orúe, periodista, que me ha dicho “Curro, tú eres quien me manda mensajes para salvar a Karmele?”, a lo que yo he respondido: “no, yo no soy, pero eres la quinta persona que me lo dice!”), nos llevan al ave… Como siempre gracias a tod@s y, en esta ocasión, gracias también a Eduard Ballester por los pantalones que me prestó el otro día para la tele. Causaron sensación delante y detrás de las cámaras, y Julio, El Peluquero, ya me ha dicho que se quiere comprar unos, que le dé datos. Besos muchos y apresurados. Sed indulgentes con la acelerada redacción. C.