la película perfecta

8 Julio 2009

Ayer vi El Apartamento, de Billy Wilder. Todos recordamos ese gran momento en el que Fernando Trueba, al agradecer el Oscar que le dieron por Belle Epoque, decía: “Yo no creo en Dios, creo en Billy Wilder”. Normal. El otro día le pregunté a Isabel Coixet que cuáles eran sus películas favoritas. El Apartamento, me dijo en primer lugar. “Es la película perfecta”, añadió.  Y luego me recordó esa escena absolutamente memorable en la que Shirley MacLaine se mira fijamente el espejito roto y dice: “Me gusta mirarme en él, porque así me siento”. Todos nos hemos sentido como un espejo roto alguna vez, todos. Isabel Coixet, Billy Wilder, Fernando Trueba y tú, sí, sí, tú, también tú, querido lector que me estás leyendo. Y yo, por supuesto que yo me he sentido así muchísimas veces. Porque todos hemos dejado de ser, en algún momento, personas de una pieza para pasar a ser solamente un conjunto de trocitos que van por su cuenta. Luego hay que recomponerlo todo, claro, y eso cuesta mucho trabajo.

 el apartamento

El caso es que yo no sé si mi película preferida es El apartamento pero, desde luego, opino que es una obra maestra, un filme con un guión prodigioso y unas interpretaciones (las de Shirley MacLaine y Jack Lemmon) verdaderamente impresionantes. Qué película más bonita, por dios. Risas y lágrimas que a cualquiera podrían convencer de que sí, que el cine es una de las cosas más maravillosas que existen en el mundo.