De qué hablar en un blog en una noche como la de hoy
Julio 17, 2008
La verdad es que no sé qué quieres que te cuente en una noche como la de hoy. Puedo decirte que una amiga me ha echado hoy un cable importante, que tengo un reto nuevo para una noche de agosto gracias a ella, una cosa de la que espero salir airoso y que en su momento os contaremos, a toro pasado mejor. Que mañana es el último día para presentar el IVA y que tengo que sumar y restar las facturas, ordenarlas, buscar los ticket de los gastos del trimestre, restar la deducción del dinero pagado por IVA. Un lío que te mueres, vamos. Porque no sé si saben los lectores que no son autónomos que nosotros, los que vamos por libre y no trabajamos por cuenta ajena, tenemos que hacer complejas facturas para cobrar el dinero que las empresas nos prometen por nuestros trabajos. Tenerlas perfectamente numeradas y todo eso. ¿Y si se te olvida hacer la factura por un programa, por ejemplo, o por un artículo? ¡Ah! ¡Se siente! No lo cobras. Desde luego el empresario no te lo va a recordar, y bien que hace. Luego lo de los gastos es super fuerte: si te los quieres deducir no solo tienes que guardar el ticket de la fotocopiadora, o del taxi, hasta el final del trimestre poder sumar los ivas correspondientes para poder restarlo del total a pagar (previo cálculo del impuesto con multiplicaciones y divisiones). Tienes que guardarlos cuatro años, ya verás tú cómo si tienes un pequeño estudio en el que no te cabe ni la ropa. A mí no deja de sorprenderme que pueda el fisco obligarnos a guardarlo todo tantísimo tiempo. ¡Imaginad que dentro de tres años y medio me piden que saque los ticket de este trimestre! Hace falta ser demasiado organizado para eso. O pagarle un pastón a un gestor para que te lo guarde él todo. Y aún así. Porque los gestores también meten la pata, no sé si habíais pensado en esa posibilidad. En fin, esto es el derecho al pataleo, nada más. Recuerdo que Javier Marías, que este domingo publicó en el País Semanal un artículo absolutamente insultante, en unos términos y con un vocabulario cuya lectura hacía rechinar al cerebro, recuerdo que Javier Marías, decía, hace unos años se quejó en un artículo de esto mismo que yo ahora os cuento. Por una vez estuve de acuerdo con él.
¡Por cierto! ¡Ya está en los kioskos Madcity! Os dije que salía el miércoles, pero me equivoqué. Ha salido hoy. La portada es espectacular y, aunque no quiero ser inmodesto en una sociedad que tacha a los inmodestos de perversos ególatras o vanidosos narcisistas, creo que la entrevista se lee de un tirón y que Pilar Rubio no se ha visto en una producción tan cuidada hasta la fecha. Le dieron la portada de FHM pero las fotos, hay que reconocerlo, no le hacían justicia. Parecía que no era ella, habían abusado mucho del photoshop, tanto que desvirtuaron su propia imagen, haciéndola parecer una muñeca. ¡Con lo guapa que es! La entrevista, que yo la leí para documentarme, era absolutamente epidérmica. La nuestra, creo, es algo más profunda, dice más cosas. Y las fotos son muy chulas. Madcity solo cuesta dos euros, y en ella encontraréis un montón de contenidos no frívolos, no superficiales, sí interesantes. Madcity, la nueva y más bonita revista sobre Madrid.
No sé si alguien ha visto hoy la entrevista que le han hecho a Alberto San Juan en El Método Gonzo. ¡Pobre Gonzo! San Juan respondía todo el rato con monosílabos, resultaba inquietante, me ha parecido que Gonzo no sabía qué hacer, que se estaba dando cuenta de que el actor no estaba dando ningún juego. Y es que al protagonista de Gente de mala calidad, película a cuyo estreno fui el otro día y que recomendé en este mismo lugar (amén de una crónica muy divertida que he escrito y que podré colgar aquí la semana que viene), no le gustan las entrevistas. El otro día era Maribel Verdú la que manejaba todo el cotarro. San Juan solo hace entrevistas cuando se siente obligado por promoción, pero nunca las hace porque le guste figurar ni salir en los medios ni exponerse. No me cae mal, todo lo contrario, pero creo que si va a un programa de televisión no es para responder con monosílabos. Luego le han puesto unos vídeos con gente conocida, para que dijera algo sobre ellos, y se limitaba a decir “es muy guapo” o “es muy guapa”. El programa le ha dado un trato estupendo, la verdad, pero él ha sido un poco soso. Pero ya sabéis eso que digo de que a Alberto San Juan se lo perdonamos todo por tres motivos: a) porque es muy guapo aunque se empeñe en demostrar lo contrario, b) porque es uno de los mejores actores que tenemos en nuestro país y c) porque es un hombre comprometido.
Estrella está ahora mismo en el concierto de un cantante muy famoso. Y yo estoy solo, algo inquieto, pensando en muchas cosas mientras escucho de fondo la algarabía habitual del barrio de Malasaña un jueves por la noche. Lo bueno es que mañana es viernes. A mí me gustan mucho los viernes, como a todo el mundo, ¿no? En fin, creo que voy a leer un rato. Besos muchos. C.
p.s. No sé escribir mensajes de forma rápida con mi nuevo móvil de Hello Kitty.
P.S. 2. ¿Veis? Lo que os contaba el otro día: yo escribo a tamaño doce de letra. Luego copio y pego y el sistema la convierte en pequeñita, pequeñita. Jolín.
La chica del Carrefour /// El Método Gonzo
Julio 16, 2008
El rostro de la chica de la última caja del Carrefour de la calle Fuencarral está ensombrecido, oscurecido como por un manto negro de amargura. Se llama Sandra, ronda la treintena y está harta; harta de organizar pedidos; harta de congelados y de refrigerados; harta de trabajar nueve horas al día en un trabajo que no le dice nada. Por eso frunce el ceño y resulta algo antipática con los clientes. Por eso no sonríe y por eso no ve el momento de que el reloj marque las once de la noche, hora en la que se irá pitando hacia el metro de Quevedo para llegar cuanto antes a su casa, un estudio lleno de humedades en el que vive con su novio. Una casa muy pequeña con una cama muy grande. Curro observa perplejo la situación, observa a la chica, sus ojos tristes y cansados, su mirada carente de toda chispa que pudiera iluminarla. De repente, aparece un chico moreno, también empleado del supermercado, muy joven. Curro ya le conoce. El último día que había encargado un pedido le atendió él, precisamente. Aquel día, mientras depositaba en bolsas de plástico los productos y los alimentos, el chico joven no paraba de hablar. Que si la noche anterior había ido a una fiesta “y no veas qué tías tan buenas había”, porque a él las fiestas como que no le iban mucho, pero “las tías” le volvían loco. Que si sus amigos son unos juerguistas y que por eso no había dormido nada, que había empalmado para ir a trabajar, que qué putada pero que qué se le va a hacer. Que al fin y al cabo se lo había pasado de puta madre con los colegas, aunque la música no le había gustado nada.
El chico moreno aparece hoy de repente, sonríe, canturrea una canción y balancea su cuerpo en movimientos nerviosos. “¡¡¡Sandrita!!! –le dice a su compañera- ¿qué tal estás?, que ya queda menos, ¡Sandrita!”. En este momento el chico joven y moreno abraza a Sandra por la cintura, acerca mucho su cuerpo al de la chica y le da un suave beso en la mejilla derecha. Luego, canturreando de nuevo, desaparece con la idéntica agilidad y alegría con la que había aparecido hacía unos minutos. Sandra ya no es la misma persona que era hace un momento. El rostro se le ha iluminado, los ojos ahora le sonríen y ya no tiene el ceño fruncido. “¿Te vas a llevar algo tú a casa para esta noche o es para que te lo lleven todo?”, le pregunta a Curro, que por unos minutos no sabe qué responder, pues ahora tiene la prueba fehaciente de cómo de importante resulta en el estado de ánimo de todo el mundo el comportamiento de los demás. Una sonrisa y un gesto amable pueden reparar tuberías rotas, hacer que volemos del infierno al cielo en un solo minuto. Una sonrisa y un gesto amable pueden (sin exagerar) salvarle a uno la vida en un momento dado. Por eso, piensa Curro mientras Sandra espera su respuesta, en los colegios deberían contar más historias como las del supermercado y no tantas de guerras y batallas. “Me llevo los berberechos y las aceitunas, muchas gracias, Sandra”.
P.S. Esta tarde de jueves voy a El Método Gonzo (Antena 3) a hablar de temas frívolos pero interesantes. Si alguien puede grabarlo sería estupendo porque no he podido ver nunca la sección. Gracias por adelantado! C.
un martes como otro cualquiera
Julio 16, 2008
Lo primero: me he bebido dos rones con naranja + medio ron con coca cola y aún siento en el estómago las burbujas del champangue espumoso y rojo, riquísimo, al que nos han invitado en los premios XI Edición Premios Médicos del Mundo. La Cazuela (en Pozuelo, allí hemos estado la primera parte de la noche)
Ahora, previa petición de indulgencia por la explicada dosis etílica, seguid leyendo:
–Hola, ¿eres la chica de prensa? (ya nos íbamos de la fiesta, y se lo pregunté por intuición)
–No, qué va. Yo no soy de prensa.
–Entonces, ¿por qué llevas puesta una camiseta de Hello Kitty?
–Trabajo en marketing…
–¡Justo a la persona que iba buscando!
–¿Para qué?
–Para convencerte. Verás, la fiesta ha sido divertidísima, muy guay, mucho mejor que la de los premios, la anterior en la que he estado. Y sé que no regaláis móviles a la prensa, ni a los periodistas ni a nadie, vaya, ya me lo han contado. Sé además que solo se lo habéis regalado a Ariadna Artiles, porque es famosa, y a María Pineda, que la he visto con la cajita en la mano. Pero, ¿sabes? El otro día me robaron el móvil. Por tercera vez en mes y medio. Y me dio una rabia que te mueres. Por eso, tener un movil de Hello Kitty, nuevo, sería como una compensación del destino o del Todo Único. Yo no soy conocido pero, ¿qué importa? Al fin y al cabo, tú tienes cara de ser muy generosa. Y yo escribo. Y salgo en el Método Gonzo, claro que igual ya no me llaman más…
–¡Oh! Tendrías que llamar a mi jefe… yo no puedo dártelo…
–Lo entiendo, no te preocupes, la fiesta ha sido genial, muy divertida… (le miraba con cara de “¡ay ¡enróllate””)
–Espera un momento, no te muevas de aquí, no te vayas, ¿eh?
El otro día lloraba en este mismo blog porque me habían robado el móvil… Hoy, paradojas de la vida, me han regalado uno, muy mono, rosa, atípico. Ella, la chica que me lo ha regalado, no tendría por qué haberlo hecho, pero le apeteció. A veces las cosas las hacemos sin buscar un porqué, sin seguir las normas preestablecidas, y eso es lo mágico de la vida según mi opinión. (aclaración, el teléfono es de la marca Sony Ericcson)
En la fiesta, en un piso amplio y diáfano del barrio de Malasaña, un local repleto de globos y de camas con plumas que volaban por el aire, hemos estado con Deborah Fernández, una chica joven, rubia, muy guapa. La habréis visto alguna vez en Está Pasando, programa en el que hace de reportera. Cuando yo frecuentaba la “cadena amiga” (que diríamos hace unos cuantos años), Deborah era mi reportera favorita. Lo hace muy bien, es simpática y se le nota que tiene ese puntito de actriz que necesitan todos los reporteros de programa de televisión. En realidad, yo creo que Deborah, que va a disfrutar casi todo el mes de agosto con su familia en Málaga, tiene un futuro impresionante en televisión, casi, casi como el de Pilar Rubio, a la que, por cierto, hoy le han dado un premio y de la que, por cierto (2), hoy me he enterado que está presentando Sé lo que hicisteis, y la que, por cierto (3) hoy miércoles, y por todo el verano, es la portada de Madcity, entrevista realizada por servidor. Deborah, amén de buena compañera y colega, es muy buena en lo suyo, y espontánea e inteligente, y sino poned mañana Telecinco por la tarde. A Deborah la acompañaban dos chicos, los dos de Está Pasando. Uno no sé cómo se llama (actualización: ya lo he averiguado: se llama Alex!), y el otro sí. Dani. Este es el realizador del programa (”yo me ocupo de las imágenes, no de los contenidos”) y era (y es) tan guapo, taaaaan guapo, que todas las chicas de la fiesta estaban locas por él, incluida alguna famosa.
Ahí van algunas fotos
(curro, dani, alex y Deborah)
(curro con deborah, la mejor del mundo mundial)
Deborah, entre globos
(curro con joserra, el sufrido acompañante que lo ha pasado
de puta madre. Nos acompaña una amiga a la que no conocíamos de nada)
“¿puedo hacerme una foto con vosotras en la cama?”
“¡Por supuesto!”, respondieron.
curro entre globos, nada más llegar de Pozuelo
Luego, Joserra (mi sufrido acompañante que primero ha venido a la fiesta de Pozuelo y luego a la de Hello Kitty) y yo nos hemos ido al Why not?, que es un sito que siempre está repleto de gente entre semana. Si no sabes dónde ir un martes o un miércoles, ve al Why not?: nunca te fallará. Allí una chica muy bajita que no paraba de bailar, me dijo: “¡Oh! ¿has visto OT? Es que eres igual, pero igual, que Pablo. Y además Pablo va a ganar, así que eres muy afortunado” (¿??????)
Y más tarde me he encontrado con La Persona, que me miraba desde las profundidades de la discoteca. Increíble. La Persona era muy, muy guapa, y tenía dos llaves colgadas en collar. Al cabo del rato, cuando no sé cómo ni con qué pretexto La Persona ya no estaba tan lejos, le he dicho que esas llaves, seguro, escondían muchos secretos. Y se ha reído, y luego me ha explicado que una de ellas las regalará a La Persona de la que se enamore. Se reía mucho, yo le hacía mucha gracia, pero luego noté que no le gustaba demasiado, o eso me pareció. Y me fui.
Me voy a dormir (¡es super tarde!), pero mañana u otro día os cuento cómo fueron los premios de Pozuelo y qué tal es Fuera de Control, una peli que se estrena en breve y que trata sobre la corrupción y la escalada de violencia tan salvaje de la policía en las favelas de Río de Janeiro, filme que ganó, por cierto (4) el Oso de Oro en Berlín. La he visto esta mañana en pase de prensa, pero entended que no esté para críticas a estas horas
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E-MAILS RECIBIDOS:
Quiero unoooooooooooooooooo!!!!!
Un movil de hello Kitty!!!!!!!!!!!!
Quiero unooooooooooooo!!!!!! Lo quierooooooooooooo!!!!! Quiero unooooooooooooo!!!!!!!
Yo tampoco podría haberme negado a regalarte un movil de esos con ese encanto que desbordas en todo lugar y momento y, es más, te hubiera una regalado un camiseta de Hello Kitty yte hubiera retado a ponertela en el Método Gonzo…verás como entonces sí que ibas a salir en los zapping y te iban a seguir llamando!! ;)
A Deborah “la odio” desde que besó en más de una ocasión en la boca a Jose Galisteo, ese sí que es guapo!!!
Yo no creo que te parezcas a pablo de OT y ójala que gane el concurso!!! Estrella estará triste, ayer expulsaron a Manu el que la semana pasada te decía que era tan mono y tan guapo y cantaba tan bien. La tiranía de la audiencia que, según jesus Vazquez, es soberana y se hace el moño donde le da la gana!!! Qué salao es este hombre y que bien lo hace (su trabajo) y qué guapo es!!! ese sí que es guapo!!
Ya podías haberle hecho fotos tb a la Persona o haberle arrancado una llave y haberte hecho copias, no sé! ALGO!
Sí ya sé…no se puede ni contar ni mostrar todo y muy que haces oye!!
Si ya escribes bien de natural, con 2 rones con naranja + medio con coca cola y champangue espumoso rojo riquísimo (más lo hayas bebido en el Why not?) ni te cuento.
Me ha encantado la fiesta de Hello Kitty, todo tan rosa, tan chicle y tan cursi y encima te han regalado un movil que yo quierooooooooooooooooo, el sábado voy a alguna tienda a ver si puedo agenciarme uno porque el mío está pidiendo la jubilación hace meses.
Me quedé muerta el domingo cuando leo “Socorro” me han vuelto a robar el móvil!! Otra vez, la tercera en cuanto tiempo???Es que no doy crédito! Alguien quiere apoderarse de tu lista de contactos….una mano negra, jejeje
Bah! No me hagas ni caso, estoy en las últimas páginas de “Y Punto” de Mercedes Castro y ya sabes, todo me parece una conspiración…
Besos. Muchos. Este martes esá mucho mejor que el pasado, donde va a parar.
R.
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Hola Curro!!!! Hacía mucho que no te escribía…o a mi me lo parece porque siempre te leo pero no comento siempre….jajajaja…..
Pero hoy me he reído mucho…y lo necesitaba….y quería felicitarte por conseguir ese móvil de hello kitty!!!! a mi también me lo robaron….y volví al antiguo….jjajajaa….
Así que gracias por escribir, eres un encanto!!!!! ultimamente no paran de sucederme cosas no muy agradables…con gente desagradable….y bueno…estoy intentando centrarme….y leerte me ayuda….me da alegría…me da ilusión….me gusta saber que queda gente como tu en el mundo…..muchos besitos!!!!!!
E.
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Curro …. lo siento pero no me gusta nada!! Dudo entre decirte si me parece cursi, infantil u hortera, pero vamos, que no me gusta para tí lo más mínimo! No te identifico con ninguno de esos adjetivos, y sobre todo, con el que menos: infantil (no quiero decir que seas un hortera cursi eh???).
Vamos, que entiendo que con tu habilidad para perder móviles no te gastes cientos de euros en uno, pero un poquito en uno que, al menos, no sea rosita….
S.
el sexo más que amor es frenesí
Julio 15, 2008
Primero, literatura:
Era la abuela quien me había dicho que esas mudanzas repentinas que se esperan misteriosamente en algunas personas y les hielan las lágrimas, la ilusión y el cariño son como picaduras de insecto durante el sueño, que son cosas que pasan y qué se le va a hacer, ningún malo tiene la culpa de haberse vuelto malo
–Entonces, ¿en esa caja guardas tus secretos? –le pregunté.
–Algunos –dijo–, todos no.
–¿Y se los enseñas a mamá?
Parpadeó y miró para otro lado. La pregunta parecía haberle pillado desprevenido.
–Bueno… –dijo–, ya sabes cómo es ella.
–¡No! ¡No lo sé! ¿Cómo es?
–Quiero decir que es poco curiosa. No le interesan mis secretos ni los de nadie.
–¿Y eso es malo o bueno?
–No sé qué decirte, hijo, es simplemente una manera de ser
Y yo no me atrevía a pedirle que se quedara. Habría tenido que confesarle demasiadas cosas que no me quería confesar ni a mí mismo. Por ejemplo, que empezaba a tener miedo de la noche y de dormir solo, que me sentía súbitamente desamparado
(los tres párrafos han sido extraídos de La Reina de las Nieves, maravillosa novela de Carmen Martín Gaite)
Segundo, Pilar Rubio
Si el pasado mes fue portada de la revista FHM y el pasado domingo del Magazine de El Mundo (reportaje, por cierto, en que la calificaban, erróneamente, como presentadora de Sé lo que hicisteis… ¡verás Patricia Conde!), si esta noche le dan en Pozuelo uno de los Premios Médicos del Mundo, si es la reportera de moda que todo el mundo busca y casi nadie en encuentra… hoy es, sobre todo, la portada del nuevo número de Madcity, la revista que apuesta por todas las aristas de Madrid, la publicación más completa sobre la capital. La entrevista, es mía; las espectaculares fotos, de Fede Cardenal; el llamativo y acertado estilismo, de Santiago Tello. Va, queridos blogueros de Madrid y alrededores: compradla (A LA VENTA EN KIOSKOS A PARTIR DE MAÑANA MIÉRCOLES).
La primera vez que coincidí con Pilar Rubio no me cayó demasiado bien. Yo no la conocía de nada, ni de verla en la tele, y recuerdo que me incomodó sobremanera la forma poco táctil en la que interrogó a mi acompañante. Eran los Premios Telva y yo había acudido a tan magno evento con una periodista televisiva muy famosa. En la fiesta se hallaba otro periodista televisivo, muy famoso también, enemigo público y notorio de mi colega, dato éste que Pilar Rubio conocía, y como lo sabía, y sabía además que el juego ante la audiencia era fácil de conseguir, insistió demasiado con la que a mí me pareció una pregunta dolosamente desagradable que, por supuesto, no pienso reproducir aquí. Luego pasó el tiempo y yo seguía coincidiendo con Pilar Rubio en estrenos de cine y de teatro, fiestas glamourosas y no tan glamourosas, en presentaciones de toda índole. Ella iba a cubrirlo para su famoso programa y yo iba a hacer lo propio, libreta en mano, para mi no demasiado conocida revista de provincias. Pilar ya no me caía mal, era correcta con los compañeros, un puntito distante quizás pero siempre amable. Ya había visto el programa (no en vano me sacaron a mí varias veces, una de ellas por la culpa de una loca chaqueta multicolor que me coloqué para una gala) y entonces entendía lo del guión, el formato que tiene, el humor que gasta, todo. Olvidé la anécdota de los Telva con mi amiga y me fijé en que no solo hacía bien su trabajo sino que, además, transmite frescura y simpatía (amén de belleza, evidentemente, porque la chica es guapa, muy guapa, con un cuerpazo de escándalo que no se cuida ni un poquito –“¡llevo toda la semana comiendo perritos calientes y hamburguesas”, “gym, ¡si no tengo tiempo!”- y unos enormes ojos azules que tornan a verdes cuando les da por ahí, sin ciencia exacta que pueda predecir el cambio de color. Comía yo un día con el director de la revista y con la redactora jefa y, entre algunos de los nombres que barajábamos para las portadas, brotó el de Pilar Rubio. Aceptaron, les pareció buena idea. Y acto seguido de tener el tan ansiado por los periodistas free lance “sí, adelante”, me enredé en una suerte de llamadas y cruces de mails con la representante de Pilar que, admitámoslo, resultó dura de pelar al principio. Hasta que le escribí: “Estoy desesperado. Suplico que me respondas. Te juro que no soy un plasta, no es cualidad natural en mí al menos pero, ¿me queda otro remedio que seguir insistiendo ante tu denso silencio? Entonces me llamó. “Lo siento, Pilar ahora no tiene tiempo, de verdad que lo sentimos mucho”. Perseveré en mis intentos, abordé a la propia Pilar en el estreno del concierto de Ana Belén, tuvimos paciencia… y lo conseguimos. Y así descubrimos, y descubriréis vosotros si leéis la entrevista, que es una chica normal, puede que obnubilada ante su propio éxito (¿quién no lo estaría?), sorprendida ante su imparable ascenso, una chica que le gustan cosas tan raras como los números (¿estudia Arte Dramático?, ¿quizás periodismo?, ¿comunicación audiovisual? Pues no, estudia Económicas), una joven de 30 años con la cabeza muy bien amueblada que asegura que no hay cosa de la que disfrute más que un concierto de Rock en Los Ángeles, la ciudad de sus sueños, la música que más le gusta del mundo. Cuando hablaba de la ciudad de California sus enormes ojos azulados se perdían como una nube que se deshilacha. Se notaba que gozaba imaginando cosas. Lo mismo que cuando habla del amor que siente por su pareja. No vi a Pilar Rubio más segura de sí misma, de lo que estaba diciendo, que cuando me dijo: “Si te cansas a los tres años de tu novio es que no le querías realmente, que no estabas enamorado”. Su actitud y su mirada, en todo momento, eran cómplices con las mías, y resultaba evidente que está disfrutando de un momento que la hace feliz. Pero quizás noté en algún momento que estaba algo asustada: tiene miedo de algo pero no logré saber de qué. Puede que el éxito asuste, que las ofertas cuando llegan de todos lados abrumen, que a uno le dé miedo equivocarse en sus elecciones. También tuve claro que si esa hipótesis de miedo es verdadera, ella no me la iba a contar. No entra al trapo con la polémica suscitada en torno a su persona y Está Pasando. Ella no quiere problemas, y hace bien. Comprad la revista, que además vale muy barata, y luego seguimos hablando. C.
P.S. El título del post es una de las últimas frases de Más que amor, frenesí, primera película de Alfonso Albacete y David Menkes. La acabamos de ver Estrella y yo en DVD. ¡Qué película más loca! Nos ha encantado. Película necesaria para comprender la movida de Madrid, el rollo de según qué ambientes que nunca, nunca, podría encontrarse en provincias. Película divertida, desprejuiciada, genial. Los mejores: Beatriz Santiago, Gustavo Salmerón, Ingrid Rubio.
Cuestión de sexo /// socorro
Julio 13, 2008
A Hugo Silva y a Eva Hache les pareció una idea estupenda ofrecer un pregón en el que hablaran en nombre de las lesbianas. Por eso, en la inauguración de las fiestas de Chueca (celebración de las que resulta imposible no escribir en esta sección porque, de una u otra forma, se han convertido en las fiestas de Madrid por excelencia), el actor y la presentadora gritaban, encaramados en lo alto de un escenario: “¡¡¡Todas somos lesbianas!!!, ¡¡¡Estamos hartas de que nuestra sexualidad se considere de segunda!!!”. Resultaba pintoresco ver a Hugo, con su camiseta estrecha y gastada y su sempiterna barba de varios días, con su imagen de tipo duro y maleado, hablando en femenino, como si fuera una lesbiana más. La intención era evidente: sorprender al destinatario (el pueblo) y a los medios de comunicación para que el mensaje fuera captado. Y es que las mujeres lesbianas siempre han ido por detrás de los hombres gays. Y para muestra un botón: solo en Chueca existen unos 30 bares destinados a un público mayoritariamente gay. De mujeres lesbianas solamente hay dos, quizás tres. ¿Por qué? Por la doble discriminación: las lesbianas no solo son discriminadas por homofobia sino también por el hecho de ser mujeres. Por eso este año, en las ya famosas fiestas que se celebran en Madrid con motivo del histórico día del Orgullo Gay, el lema era: “Por la visibilidad lésbica”. Hugo Silva, que tiene un inmenso poder de convocatoria gracias a su físico imponente (su legión de fans acude allá donde el actor tenga a bien aparecer públicamente), logró que cientos de chicas heterosexuales acudieran al pregón inaugural y se abalanzaran sobre las vallas protectoras que separan el escenario. Cuando le pregunté a Rosa, una adolescente que no paraba de gritar ¡¡¡¡HUGO TE QUIEROOOOOO!!!!, que por qué le gustaba tanto el actor de Los hombres de Paco, me dijo: “¡Ay!, es que es muy buena persona”. “Pero, ¿es tu amigo?, ¿le conoces personalmente para saber algo así?”, repuse. “No, no le conozco, pero me gusta muchísimo. Y sí, me acostaría ahora mismo con él si me lo propusiera”, dijo Rosa, y luego continuó arrojando piropos sobre su ídolo televisivo. Les aseguro que Rosa era solo una mota más entre la multitud. Una locura colectiva se había apoderado del ambiente. Cuando Eva y Hugo terminaron el pregón resultaba difícil acceder a ellos incluso para los periodistas, que habíamos podido acceder al backstage, previamente acreditados. “¿Asumes tu condición de chico malote e impresionante?”, acerté a preguntarle al actor (recordad que servidor tendría que participar en una sección de un programa de televisión en la que se hablaría de chicos malos, precisamente). Y él, sonriente y modesto, me dijo: “Eso son inventos de la prensa, no es verdad. Hombre, ahora, como puedes ver –los gritos de las fans no cesaban– no puedo hacer una vida normal, pero sé que esto pasará pronto”. Eva Hache, la presentadora de mirada pícara y ojos verdes y saltones, me contó que ella nunca había estado con una mujer. “Pero no descarto la posibilidad, por supuesto que no. Simplemente, no me he fijado hasta ahora o no me lo he propuesto. ¿Que en qué se diferencian mis amigos gays de mis amigos heteros? Yo creo que, paradójicamente, los gays, al menos los que están fuera del armario, son más libres que los heteros. Mucho más. Y no, no me importaría para nada tener un hijo homosexual, ¿cómo me va a importar?”. Lo cierto es que, afortunadamente, cada vez son más los que, como Hugo y Eva, opinan que los laberintos del amor son más o menos los mismos para todas las personas, que el sexo está por encima de las opciones sexuales y que los parecidos son muchos más que las diferencias.
(publicado por servidor el domingo 13 de julio en Osaca, revista dominical que se reparte inseparable con un nutrido y potente grupo de periódicos)
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Una respuesta quiero, por favor
A ver, tengo un problema. Pequeño, nada grave, pero que me marea, me tiene harto. A mí la letra que me gusta para el blog es la Times a tamaño doce. Ni diez ni once ni catorce: a mí me gusta la doce, hala. Yo lo que hago es copiar y pegar desde el word y el sistema de wordpress suele respetar letras y tamaños. Menos la time doce, que la transforma en pequeñita pequeñita, como podéis ver. ¿Alguien sabe por qué sucede tal cosa?, ¿algún bloguero de pro tiene wordpress y sería tan amable de explicarme qué coño tengo que hacer para publicar con la letra deseada?
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socorro
Me han vuelto a robar el móvil. Amigos y amigas, miembros y miembras de este mi blog, ex compañer@s de piso, enemigos/as, conocidos/as, desconocidos, ex amantes y admiradores/as (es un decir): por favor escribidme al mail nosolocurro@gmail.com y poned vuestro número de teléfono en el cuerpo del mensaje. No os cuesta tanto, y yo bastante tengo con lo que tengo. C.
p.s. El que quiera librarse de mí, que no me mande mail alguno, claro (la oportunidad perfecta al alcance de la mano)
donde hay menos sexo es en el acto sexual
Julio 12, 2008
Hola
Buenos días los de hoy sábado. Os escribo raudo y veloz porque me estoy yendo al Guijo, sí, sí, como lo leéis, a una sierra maravillosa en la que hay una piscina más maravillosa todavía. A respirar aire puro, a descansar de las perversidades de la capital, a echarnos al sol, a bañarnos. O sea: a descontaminarnos.
No sé si alguien vio ayer la sección en la que participé de El Método Gonzo. Es muy corta, lo sé, y no pude decir nada de lo que tenía pensado decir (os contaré que hablé con una sexóloga por la mañana como hora y media, una de las mejores sexólogas de Madrid, y me explicó cosas muy interesantes sobre el complejo de redentora con los hombres canallas –“las mujeres que enganchan relaciones con hombres de este tipo, dependientes emocionales en su mayoría, tienen muy mal pronóstico, solo se podrían curar con sesiones de psicoterapia profunda, y muy pocas están dispuestas”- y algo muy importante que pasamos por alto: ellos lo pasan fatal. Ellos, los hombres canallas y malotes que van de duros por la vida, son igualmente infelices: no aceptan la realidad porque piensan que es monótona y aburrida y por eso entran y salen de relaciones sin aceptar ningún tipo de compromiso. Ella sufren porque buscan cariño y solo encuentran sexo y, como dijo Lacan, donde hay menos sexo es en el acto sexual. O sea: hay muy poco cariño en un bote de esperma. Y sexualidad es algo mucho más amplio que la genital que es de la única que, curiosamente, se habla en los colegios.
Más: por favor si alguien grabó el programa le estaré eternamente agradecido: mi vídeo dejó de funcionar y no he encontrado en Madrid nadie que pueda repararlo, ni tienda alguna que venda vídeos nuevos. Y yo los dvd los detesto, que siempre se nos cuelgan las películas en lo más interesante, en serio.
Estoy seguro que conocíais a la compañera que tuve en plató: Marisol Galdón, super maja. Estuve con ella muy a gusto. Y ella me dijo que también lo estaba. Al principio, cuando supe quién era, pensé que sería muy difícil hablar (la recordaba en algunos debates de Crónicas hablando mucho), pero me equivoqué. “Pero, ¿por qué estás nervioso?, tranquilo, pero si eres muy gracioso, que yo te he visto. Claro, tú habla de lo que quieras, verás qué bien. ¿Por qué dices eso?, ¿por qué no iba a querer sentarme yo contigo? Pero si estoy encantada! ¿Dices que eres periodista?”, decía Galdón, una mujer experimentada y risueña, empática y cercana, una persona de esas en las que uno nota que han luchado bastante en la vida, que nadie les ha regalado nada. Iba con las uñas graciosamente pintadas de amarillo, sonríe todo el rato, no entiende de nervios y al final, cuando nos despedimos, me dijo: “a ver si coincidimos otra vez!”. Y eso espero yo también.
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Os dejo un trocito de 15 maneras de decir amor, de María Frisa. Ya sabéis que os recomiendo vivamente a todos y a todas esta novela. Por favor leedla: tenéis la garantía de que os va a gustar. Estrella sigue leyéndola, entusiasmada, a su ritmo. Y mi hermana ya se la ha comprado y me ha dicho “seguro que me gusta, Curro, si tú lo dices…” (que hay que ver cómo confía en uno las hermanas mayores). Os dejo un extracto que a mí me parece genial. Besos muchos y feliz finde! C.
Al principio, leerle el periódico fue muy trabajoso. Yo había aprendido cuatro letras cuando cría, pero desde entonces había pasado mucha agua por el río y me atrancaba en las palabras: muchas no las entendía y algunas había que deletrearlas. Redios, era mucho trabajo juntar una letra con otra, aunque yo me cuidaba muy mucho de decírselo para no enfadarlo, pero él se impacientaba, me chillaba y me llamaba estúpida y vaca gorda, aunque no lo hacía por maldad, sino porque le jodía que yo pudiera hacer algo que él no podía. Por maldad, por culpa de la bicha negra que llevaba dentro, hacía otras cosas.
En después, cuando se quedó tonto, san se acabó el periódico (no iba a darle el capricho), pero un día encontré en un cajón un libro. No sé cómo había ido a parar hasta allí, ni por qué nunca antes lo había visto, pero pensé que mismamente Luis lo habría encontrado en la calle o en el Hogar y se lo había traído a casa.
Era Eugenia Grandet de Honoré de Balzac. Yo no había oído hablar en mi vida del tal Balzac. A la fin, ni falta que me había hecho.
Tardé un año entero en acabarlo, mayormente porque había muchas palabras que no sabía y tenía que buscarlas en el diccionario, pero me gustó. Salían pocos personajes y tampoco es que pasaran muchas cosas, asín que era difícil perderse, o tal vez me gustó porque la mía era una casa que daba una tristeza parecida a la de Saumur y, aunque la roñez de mi marido no llegaba a la del Señor Grandet, ambos tenían mismamente el mismo egoísmo, y luego esa pobre chica… que cuando el canalla de su primo la deja plantada dan unas ganas de…
Como nunca he sido demasiado fantasiosa ni pronta a tener ideas (ya me lo decía Luis), y como aquel me había gustado tanto, a la fin pensé en seguir con el mismo escritor y me compré Papá Goriot. Mi marido se murió en la página ochenta y tres de La prima Bette; el ayuntamiento me mandó una chica de esas ecuatorianas para que viniera un día a la semana a ayudarme a hacer las faenas en la página ciento treinta y cuatro de Lirio del Valle; y en la setecientas quince de Las ilusiones pérdidas conocí a Olvido. Para cuando terminé La piel de Zapa habían pasado diez años. ¡Diez años! Redios, supe que esos seis libros eran cuanto precisaba leer, y volví a empezar por Eugenia Grandet.
el pasivo agresivo
Julio 11, 2008
“Vale, yo te cuento la verdad. No, no estuve en Escocia, tienes razón. A ver, yo he estado muy, muy mal, estaba muy mal. No me gustaba mi vida, traté de montar un negocio pero no tenía ni un puto duro. Y, ya sabes, en la vida unas cosas te van llevando a otras… y otras a otras… por lo que acabé de gigoló, de prostituto, vamos, y por eso desaparecí del mapa. Sobre todo me llamaban señoras muy mayores. Yo me las follaba y, a cambio, me pagaban. Y en una de estas que me llamaron tus padres, sí, sí, tu madre y tu padre. Él sólo quería mirar. A partir de entonces lo dejé, lo de gigoló, digo, y por eso aparecí. Conté lo de Escocia pues, bueno, para que pensarais que me parecía un poco más a vosotros” Manuel le está explicando a Lola su verdad, y Lola, que se lo había pedido (porque lo de la temporada en Escocia con la mochila al hombro no se lo tragaba –ni ella ni ninguno de la panda-), se queda muerta, sin habla, no podía imaginar una cosa así de sus padres. ¡¡¡su padre mirando a otro mientras se benefician a su madre!!!!! ¡Imaginaos!
Es un diálogo de Gente de mala calidad, película dirigida por Juan Cavestany que se ha preestrenado hoy en los cines Cité Méndez Álvaro (sí, muy, muy fuerte tirando a super fuerte: los estrenos están dejando de lado el glamour de la gran vía por el cutrerío de los centros comerciales: C’est La Vie). A Manuel, el cafre que habla al comienzo de este post, le da vida Alberto San Juan, actor sobresaliente donde los haya y el único hombre guapo que he conocido que lo es a pesar de sus ingentes esfuerzos por ser feo. O sea: Alberto San Juan es guapo a pesar de que quiere ser feo, con ese puntito guarro que en otro resultaría horrible pero que en él, tan izquierdoso, tan auténtico, tan sonriente, queda estupendamente. Maribel Verdú es Osiris, una mujer con problemas mentales que, además, es una hi-ja-de-pu-ta, con todas las letras. . Es taaaan cabrona que no puedes evitar reírte con las cosas que hace, con su comportamiento tan cruel y aprovechado, sus miradas, todo. Porque además de cabrona e hija de puta, Maribel Verdú en la peli es divina. Está soberbia. No en vano, la Verdú es una de las mejores actrices que tenemos, si no la mejor. Ha llegado al estreno con un mini vestido floreado, de la mano de Alberto San Juan y del resto del equipo. Alberto odia a los medios (o sea, detesta hacer entrevistas y solo las hace cuando está de promoción y porque bien sabe que está obligado –por ética y por contrato) y se le nota. Tú le preguntas algo y percibes que está pensando algo así como “ay qué gilipollas eres y qué preguntas tan tontas haces”. Yo me he pasado media noche preguntando “¿el hombre es un lobo para el hombre?” y nada, un desastre, todo el mundo me miraba muy extrañado… y yo que pensaba que la frase era superpopular. Maribel Verdú, decía, estaba radiante, guapísima, simpática. Respondía a todas las preguntas de los periodistas con una sonrisa y se deshacía todo el rato en elogios hacia el director y hacia Alberto San Juan, quien, por cierto, aunque haya declarado al 20 minutos que los periodistas del corazón son “delincuentes legales” hoy respondía a todos los colegas de agencias (Korpa, Europa) que hacen corazón. El pobre se ha esforzado, quería vender la película… Y además allí estaba Maribel para sacar del atolladero a su compañero. A Alberto además siempre le perdonaremos todo por el hecho de que es un actor tan genial que cuando uno le ve en la pantalla grande le entran ganas de llorar un poco por lo menos. Es increíble, a mí ya me gustaba desde Más que amigos, pero creo que ahora, cerca de los cuarenta, es cien mil veces mejor que hace diez años.
¿Que qué me ha parecido la película? MUY recomendable, en serio. Me he reído mucho, los actores, todos (atención especial a Francesc Garrido), impecables. El director es también el guionista de la peli. Debe ser un tipo bastante inteligente porque la peli tiene golpes muy buenos. Humor absurdo, situaciones que no te las puedes creer, todo muy divertido tirando a surrealista. Me ha gustado lo que cuenta y cómo lo cuenta. Los protagonistas son todos patéticos, sin escrúpulos, malvados a veces, mentirosos otras, tiernos a ratos, locos… ya sabéis: Gente de mala calidad. Id a verla. Y colorín colorado esta improvisada, deshilvanada y rápida crónica se ha acabado. Buenas noches. C.
p.s. No olvidéis poner mañana por la tarde Antena 3 TV: podréis verme en El Método Gonzo hablando de cosas frívolas pero interesantes.
p.s. 2. Estoy muy, muy, muy preocupado porque desde que hablé en el blog del vecino no ha vuelto a dejar subida las persianas de su balcón. ¡Oh! ¿¡lo habrá leído!?, ¿¡pensará que soy un depravado con lo bueno que yo soy?!, ¿me habrá malinterpretado?
p.s. 3. “Es pasivo agresivo, ¿no has visto que siempre se hace la víctima? (José Luis habla de Manuel. José luis es otro de los protagonistas de la peli). ¿no conocéis vosotr@s a pasivos/as agresivos/as?
castellana 8
Julio 10, 2008
Mientras Fernando Ónega presenta en el Ritz el 7º Concurso Internacional de Cartelismo Francisco Mantecón, Manuel Fraga Iribarne (PP) y José Blanco (PSOE) escuchan atentos en la primera fila. El famoso productor teatral Enrique Cornejo se entretiene mirando a unos y otros, de pie, pegado a la pared del fondo de la sala. Mabel Redondo, Ángela Portero y otra chica muy simpática cuyo nombre no es que no quiera acordarme sino que no consigo recordar, beben distraídas una copa de vino blanco de las bodegas Terras Gauda. Riquísimo vino, por cierto. Una señora muy guapa y elegante, rubia, unos cuarenta años, me cuenta que acaba de publicar El triángulo imperfecto, “un novelón”, “nada de ensayo”. Gema Corredoira, la chica de prensa que va de aquí para allá, atendiendo a unos y a otros, en este momento se pelea con un relaciones del Ritz: “que sí, que se puede fumar”, le dice. “que no, que mientras no me autoricen no lo puedo permitir”. “Oiga, se lo prometo, mire que no voy a apagar el cigarro”. Uno de los camareros, un tipo de unos cincuenta años, pelo moreno y sonrisa sincera, pasa bandejas de sushi, anchoas, verduras, etcétera. Otros tantos nos rellenan la copa de vino. Idoia Bilbao, la antigua colaboradora de programas como Salsa Rosa o Abierto al anochecer, está delgada, morena, muy, muy guapa. Me dice: “Me han dicho, pero no recuerdo quién, que estás en Antena 3”. Eso parece, al menos esta semana y la anterior, pero dime “¿estás escribiendo un libro ahora?”, le pregunto. Noto que se sorprende un poco de que la pregunta no sea “¿en qué programa sales ahora?” y luego me explica que sí, que está con un libro, y añade que está encantada de la vida, en la Sexta, con un equipo de trabajo con el que se lo pasa muy bien. Fernando Ónega, el periodista de pelo blanco, experiencia demostrada y gafas estilo inglés, ya ha dado todos los premios que había. Los invitados se pasean por la sala, buscando no saben qué, comiendo sushi y tomando vino blanco (exquisito, por cierto. 2). Gema, la chica de prensa, cada dos por tres viene hacia Mabel y hacia mí y nos dice: “ahora hay otra fiesta, en Aravaca, venís, ¿no? Pero primero vamos a Castellana 8. ¿Que no os venís? ¡Por supuesto que venís!”. A mí lo de Aravaca me suena como si fuera Marte o Venus u otro planeta, muy, muy lejos, y decido que no voy ni de coña, aunque finalmente accedo a ir a Castellana 8, un sitio pijísimo que hay en, obvia decirlo, Castellana 8. El portero se queda con las llaves de los coches de sus clientes, y se encarga de ellas por si hay algún problema por aquello de que todos los dejan en segunda fila. Pido un ron, diez euros menos. Mabel, Idoia y yo nos sumergimos en una conversación super interesante y secreta que dura más de hora y media. Todo el mundo se ha ido ya a la fiesta de Aravaca menos nosotros. ¿Dónde coño estará Aravaca?, me pregunto, y luego nos vamos del club pijo y luego Idoia y Mabel se largan a por sus respectivos coches y yo, que no tengo coche, regreso a casa por la calle Génova. La fiesta: regular. La chica de prensa: divertidísima. Idoia: conexión, muy maja, muy linda. Mabel: ya lo sabéis. La velada: extraordinaria. Buenas noches y besos muchos. C.
P.S. No me busquéis mañana jueves en El Método Gonzo. Me han cambiado el día y esta semana voy el viernes. Eso sí, no se os ocurra preguntarme de qué vamos a hablar porque no tengo la más remota idea: sorpresa.
P.S. El lunes sale el nuevo número de Madcity, la revista de Madrid que todos los madrileños (capital y alrededores) debéis comprar. La entrevista de portada la he hecho yo y creo que os puede gustar!
Alexitimia
Julio 9, 2008
… es el término que los psicólogos utilizan para referirse a la incapacidad de expresar con palabras sus propios sentimientos. En realidad, los alexitímicos parecen carecer de todo tipo de sentimientos aunque el hecho es que, más que hablar de una ausencia de sentimientos, habría que hablar de una incapacidad de expresar las emociones. (…) Los rasgos clínicos más sobresalientes de los alexitímicos son la dificultad para describir los sentimientos –tanto los propios como los ajenos- y un vocabulario emocional sumamente restringido. El término fue acuñado en 1972 por el doctor Peter Sifneos, un psiquiatra de Harvard, para referirse a un tipo de pacientes que “dan la impresión de ser diferentes, seres extraños que provienen de un mundo completamente distinto al nuestro, seres que viven en medio de una sociedad gobernada por los sentimientos”. Los alexitímicos, por ejemplo, rara vez lloran pero, cuando lo hacen, sus lágrimas son copiosas y se quedan desconcertados si se les pregunta por el motivo de su llanto. (…). Ése es precisamente el nudo del problema. No es que los alexitímicos no sientan, sino que son incapaces de saber y especialmente de poner en palabras lo que sienten. Se trata de personas que carecen de la habilidad fundamental de la inteligencia emocional, la conciencia de uno mismo, el conocimiento de lo que están sintiendo en el mismo momento en que las emociones bullen en su interior. Los alexitímicos ni siquiera tienen una idea de lo que están sintiendo y, en este sentido, son un ejemplo que refuta claramente la creencia de que todos sabemos cuáles son nuestros sentimientos. Cuando algo –o, más exactamente, alguien- les hace sentir, se quedan tan conmovidos y perplejos, que tratan de evitar esta situación a toda costa. (…) Y, como dice Henry Roth en su novela Call It Sleep sobre el poder del lenguaje: “cuando puedas poner palabras a lo que sientes te apropiarás de ello”. Ése, precisamente, es el dilema en el que se encuentra atrapado el alexitímico, porque carecer de palabras para referirse a los sentimientos significa no poder apropiarse de ellos.
(Del libro Inteligencia Emocional, de Daniel Goleman)
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mails recibidos:
Hola Curro!
Me acabo de poner al día con tu blog, llevaba días sin entrar! Como siempre, de los ratos más amenos que paso en el trabajo, jejej, y bueno, ahora las cosas en la empresa están bastante mal y echando gente, creo que la próxima soy yo, pero bueno, tengo todo el verano por delante para pensar. Y pensando, pensando, estoy dándole vueltas a tu post sobre temas incómodos y las respuestas de la gente.
Sobre la familia, la mía en concreto, te podría contar 1000 historias y no acabaría. Soy parte de lo que se puede llamar una familia desestructurada, me independicé demasiado pronto y no tengo relación con ninguno de ellos. Ninguna. Mi familia son mis amigos y la que yo me he montado. A pesar de los antecedentes (divorcios, adicciones, y todo lo que se te pase por la cabeza), yo he salido bastante “normal”: estudios con notas muy buenas, trabajos muy bien pagados, casa, pareja, vida más o menos estable… lo mío me ha costado, eso sí; pero estoy hasta el cxxxx de que la gente pregunte, juzgue, se haga opiniones que no son, y encima, rematen con la coletilla “ay pobrecita…”.
Las familias normales, estructuradas, tienen otros cientos de rollos, que no los cuenten es otra cosa; pero formar parte de ese tipo de estructura familiar no garantiza la “normalidad”, ni el éxito ni mucho menos, la felicidad. Creo que soy la prueba fehaciente: cuando más feliz he sido y mejor me ha ido, es cuando me he desprendido de la familia. Y sé que no es lo habitual, pero es así; y estoy 100% segura de que si muchos hicieran lo mismo, serían más felices. Pero no es fácil, claro.
Y sobre el aborto pues mira…. que lo he vivido en mis carnes y no es una experiencia agradable, ni física ni emocionalmente. Y yo soy de las que decía que si me quedaba embarazada, abortaba y punto, sin más dilemas. He leído los emails que publicaste, y parece que la gente se centra en que el niño no deseado va a condicionar la vida a la madre, que es obvio. Es como que todo se centra en la calidad de vida de la mujer, no sé…. Yo creo que cuando una toma una decisión así, es porque realmente no puede hacerse cargo del niño. Y yo creo que un niño necesita lo máximo que le puedas dar; y para eso, desgraciadamente, hace falta dinero. Que le puedes dar huevos todas las noches, pero no es lo ideal. Yo no quise traer al mundo a una persona que iba a tener miles de carencias afectivas, de tiempo, de todo… porque quien venga a esta tierra, merece ser feliz, y no estaba en mi mano darle esa felicidad.
Y muchos días pienso en ello sin querer, y me pregunto cómo sería y qué hubiera pasado, hasta sueño con ello; yo que pensé que no pasaría nada. Pero no me arrepiento, sé que hice lo correcto, porque esa criatura no sería feliz y crecería con muchas historias en su cabecita.
Y lo que no es correcto es que, si se te complica el tema, como me pasó a mí; los médicos de la seguridad social que tan pro-vida son, te juzguen y te miren y no te den el trato adecuado. Toda la gente “perfecta” se cree con derecho a opinar. Pero bueno, ya paro.
No sé por qué te he contado mi vida en verso, pero bueno, ahí queda…. Besos 1000!!!
S.
la maravillosa piscina del Hotel Oscar
Julio 9, 2008
Estrella me acaba de decir, a las doce y media de la noche, que no quiere que salga Manu, el chico de OT de Villa del Río que solo tiene 17 años. “Es muy guapo, muy mono, a mí me encanta. Pablo, el otro que está sentado ahí, ahora lo verás, también es guapísimo. No sé cuál me gusta más”, me ha explicado, y luego se ha ido a dormir porque se ha dado cuenta de que era tardísimo y que mañana, por culpa de la jornada intensiva, se tiene que despertar a las seis y media. “¿Pero no querías esperar a ver a quién echaban del concurso?”. “A la que han echado es a mí, ¡ya me enteraré mañana!”. Manu está nominado con otra chica que no sé cómo se llama, una que el otro día le plantó cara en directo a Risto Mejide. Este le escupía unas cosas muy feas y ella, antes de que el crítico terminara de hablar, le dijo: “¿Sabes que te digo? Que no te voy a escuchar más”, y se sentó en el sofá y dejó de mirarle. Se notó que Jesús Vázquez se alegraba un montón de la opinión de la joven. “Yo sabía que esto iba a ocurrir, lo sabía”, decía el guapo de Jesús Vázquez. A Manu yo no le había visto nunca (porque no he visto OT nunca, entre otras cosas) pero hoy le he escuchado cantar una canción de un conocido y romántico cantante italiano y, no sé, me ha parecido que canta bien. Pero tampoco estoy muy seguro porque no soy un entendido musical ni nada de eso. Lo que sí he notado es lo feliz que estaba el chaval, exultante encaramado en lo alto del escenario. Y sus padres, emocionadísimos en la plaza central del pueblo, viendo cómo cientos de conocidos aplaudían al que ayer nadie conocía. El pobre, ¿tendrá futuro en la música? No lo sabemos. La verdad es que este tipo de cosas me dan algo de pena. No hay nada peor que las ilusiones frustradas, el que uno se crea que su propio sueño se ha hecho realidad para que luego, de repente y sin remedio ni atadura posible, se le escape entre los dedos. Los sueños rotos son una lástima. Ahora mismo ha salido Bisbal en la tele. Habla con Jesús Vázquez (esperad, que voy a darme la vuelta para poder verle). Ya lo he visto. Sigue con sus rizos rubios, sus cejas negras y con su indumentaria hortera. ¿No ha encontrado un buen estilista en todo este tiempo? Ojo, que Bisbal no me cae mal. Solo que no me gustan sus canciones, pero le reconozco que tiene aura de artista y en parte comprendo que tenga tantas fans como tiene. Y a Bisbal ya no le arrebata su sueño nadie, ya no le baja del éxito interminable ni una mala racha. Bustamante está todavía arriba, pero puede caer. Chenoa: ídem. Bisbal no cae.
Os cuento además que me ha vuelto a parecer escandaloso, demasiado salvaje, los términos en los que Risto Mejide se dirige a los concursantes. En realidad, soy un poco gilipollas, porque lo que el tal Risto quiere es provocar a la gente para que hable de él. Mientras más digamos lo de “es que es muy cruel” y cosas así, habrá ganado. Como dije hace unas cuantas semanas, una amiga me prestó su libro y lo siento, me da igual que sea un best seller y que se agote en las librerías: lo hojeé, incluso leí algunas páginas, y me pareció muy malo, mal escrito, cero interesante, poco original por defecto. Y eso que sé de quien le ha gustado. A mí no. E insisto en que lo que hace Risto está chupado: la mala leche podemos sacarla e interpretarla todos. Es muy fácil escupir cosas crueles a alguien al que doblas la edad. A mí ni me parece inteligente hacer según qué ni digno de admiración ni nada de nada, pero es mi opinión.
No sé quién va a salir expulsado, me acuesto ya y ahora dan anuncios (esperad, que miro otra vez para atrás: ahora anuncian un programa nuevo en Telecinco. Mala Nota se llama y, según me ha parecido ver, lo presenta Oscar Martínez. Qué gracioso! Estaba yo un día en el Programa de Ana Rosa y el irónico de Oscar, mirando a cámara, dijo: “Y ahora, mientras buscamos al estilista de Curro, que está en busca y captura…”.. y todo porque iba con tirantes!).
Por favor, recordad que si mañana pasáis por una librería os podéis acordar de mí y de María Frisa y comprar 15 maneras de decir amor, su nueva novela. No me creo que haya ningún asiduo de este blog que pueda comprar la novela y que no le guste. En serio. Y así leéis además lo generosa que ha sido María conmigo, en una de sus dedicatorias. Yo estoy que me muero por leerla de nuevo (leí el manuscrito hace más de un año) pero Estrella no la suelta. Hoy le he dicho: “Estrella, venga, va, devuélvemela ya”, y, muy, muy seria, me ha respondido: “Eso ni hablar, Curro, yo todavía no la he acabado y no te la pienso devolver”. Eso fue antes de que nos fuésemos a cenar a un restaurante japonés. Un año ha le decía yo a Estrella: “Pero cómo no te va a gustar el sushi, tienes que darle una oportunidad, sé que te va a encantar”. Hoy decía: “¡qué rico está todo! ¿y eso verde que parece plastilina qué es? Yo quiero”. Para qué veáis. La verdad es que nos lo hemos pasado bomba en el japo, nos hemos sincerado un montón, y eso que entre Estrella y yo casi no existen zonas ‘top secret’, Buenas noches. Y perdonad lo incoherente de todo, ¿eh? Al fin y al cabo, lo interesante de la vida, ya os lo dije el otro día, para mí está en buscar el sentido de lo aparentemente absurdo.
C.
p.s. estaba cerrando este post y acaban de decir en la tele que el tal Manu sigue en la academia. ¡Viva!
p.s. el título del post es por algo, evidentemente, :):):):):)
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mails recibidos:
Curro, después de un tiempo un poco out al otro lado del cable hoy me he decidido a empezar de nuevo a leer tu blog, entre otras cosillas, y ¿sabes una cosa? Ya sabes que me encantan los cuentos, los relatos, las historias, me enganchan y me hacen desconectar de muchas cosas…. Pues me ha encantado la primera parte de tu blog, el comienzo de un día cualquiera, una mañana como otras tantas, en que Estrella se dispone a salir de casa haciendo ruido con sus tacones como tú bien dices (casi que la estoy viendo, con ese aire lleno de energía y vitalidad). Me puedo imaginar el balcón de tu vecino en frente de tu casa, con las puertas abiertas, dejando ver a ese hombre aparentemente tan majete, durmiendo mientras sale el sol. Curioso, una simple descripción te puede permitir dejar volar la imaginación durante un ratillo para estar en otro lugar. Supongo que tu casa se encuentra en un lugar parecido al barrio de la judería de Córdoba (bueno, no tan exagerado, claro), un lugar donde balcones enfrentados comparten intimidades….. Me imagino un barrio tranquilo y a la vez lleno de vida, aunque seguramente de tranquilo no tendrá nada. Por cierto, a mí también me cae bien tu vecino, sobre todo por ese pequeño detalle de tener algunas plantas en el balcón y preocuparse todos los días de regarlas. Es un pequeño detalle, una pequeña tontería, pero sólo por eso, pues me cae bien….
Oye, todos tenemos nuestros días malos, días de los que se aprende y días que hacen a uno más fuerte ante las cosillas no tan buenas de la vida. Pero ayer fue ayer, y hoy es hoy, así que mi consejo es que disfrutes del presente, que disfrutes de tu día y de todos los días que se avecinan en tu vida, con el aprendizaje de los días del pasado…. Carpe Diem!!!!
Cuídate,
Un besito,










