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Me presento: aunque en el DNI viene otro nombre, me llamo Curro y soy periodista. Cursé Derecho en una provincia del sur y así aprendí de leyes entre un montón de libros que no me decían nada. Me licencié con buenas notas (porque era muy empollón, no por otra cosa) y, tras coquetear con la abogacía en un despacho, viajé por unos meses a Perth (Escocia), ciudad en la que ejercí de kitchen porter y en la que traté de aprender inglés (pero no lo conseguí). Luego aterricé en Madrid, donde estudié Periodismo primero y me hice periodista después. Años ha fui reportero de la agencia de noticias más importante del país (EFE), donde aprendí a cubrir juicios de peligrosos asesinos, a hacer entrevistas en plena calle y que no siempre se nos dice la verdad. Publiqué, mientras estudiaba la carrera, entrevistas y artículos en todas las gacetas universitarias habidas y por haber (sin cobrar un euro, por cierto). Y he escrito (ya cobrando) en las revistas Sexologies, Shangay, el Magazine de El Mundo y alguna otra que he olvidado. También he publicado algún relato erótico bajo seudónimo femenino. Entre otros sitios, he trabajado como redactor en wanadoo.es y en prensa de una editorial de prestigio. También he hecho tele. Durante una época pasé por varios programas de Telecinco e incluso me las tuve que ver con contertulios de la talla de Belén Esteban, el Conde Lequio o Kiko Hernández, ya ve qué cosas. También he colaborado en programas como Paz en la Tierra (Canal Sur), El Método Gonzo (A3) o Este programa no es para viejos (A3). Ahora y desde hace dos años, llevo la comunicación de el Club de las 25, asociación de mujeres feministas que se reúne para debate social todos los meses en el Hotel Palace de Madrid (cuento con el honor de ser el único hombre al que admiten en sus reuniones) y que organiza una entrega de premios solidaria por todo lo alto en este mismo hotel, cubro más actos con famosos que los ex reporteros del Tomate para la revista Osaca y colaboro todos los meses con la revista Psychologies. Además, entretengo las horas en la tarea de escribir mi primer libro. ¿Que cómo me divierto y qué cosas me interesan?  Leyendo, por ejemplo, me divierto leyendo. Me vuelve loco leer novelas en la biblioteca con el móvil apagado. También me gusta escribir en el banco de un parque cualquiera y salir con mis amigos los sábados por la noche. Y la buena conversación, esa que hace saltar por los aires todos los tópicos. Con respecto a los intereses, le diré algo. La Navidad pasada estuve unos días en París y, por supuesto, visité lugares verdaderamente preciosos. Pero cuando regresé a Madrid sólo me acordaba de la gente a la que había conocido. Incluso sufrí una crisis leve y tuve que recuperarme emocionalmente. Siempre me sucede lo mismo: no cambio a la gente por nada.